Tras la polémica y cara mascletá del pasado domingo 18, José Luis Martínez-Almeida ‘se ha estampado’ este martes 20 al apostar por que “el vehículo privado sea la peor alternativa”. El alcalde de Madrid y pepero parece que quiere ser más verde que Teresa Ribera y que no le gusta conducir un coche (le hemos visto más con una moto).

Pero las palabras de Martínez-Almeida no se han hecho en un sitio cualquiera, sino en el IV Foro Anfac. Y justo después de que varios ponentes anteriores a su intervención hablarán de la libertad del ciudadano a elegir sobre cómo moverse y de que en Europa no se hace más que regular y prohibir. Entre ellos, estaba Wayne Griffiths, CEO de Seat y Cupra, y presidente de Anfac, quien ha subrayado que “el vehículo cero emisiones es parte de la solución, no del problema, pero los ciudadanos tienen derecho a elegir su movilidad individual”.

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Recuerden que el alcalde de Madrid prometió quitar la zona de Madrid Central que creó su antecesora, Manuela Carmena, pero no sólo no lo ha hecho, sino que la ampliado. Asimismo, ha presumido de que “por primera vez en once años, Madrid ha cumplido con los datos de calidad de aire de la UE”, al prohibir el acceso a los coches de gasolina y diésel más viejos y contaminantes que no tienen etiqueta. Claro que también ha tenido la caradura de afirmar que “la sostenibilidad ambiental no puede no ir con el desarrollo económico”... pero ¿qué pasa con el que tenga un vehículo sin etiqueta y no pueda comprar otro?

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En el IV Foro Anfac, Martínez-Almeida ha participado en una mesa redonda junto a la alcaldesa de Zaragoza, la también pepera Natalia Chueca. Esta última ha subrayado que “las Administraciones antes que exigir a los ciudadanos tenemos que dar ejemplo”. Por eso, en Zaragoza han apostado por el cambio de la flota de autobuses a eléctricos y han decidido no comprar ninguno nuevo de combustión ni híbrido: ya han comprado 108 unidades (algo donde les han venido muy bien los fondos europeos) y el objetivo es llegar a que un tercio de la flota sea eléctrica este año y el 100% en 2030. Por su parte, Martínez-Almeida ha presumido de que la capital es la primera ciudad de Europa en la que ya no circula ningún autobús urbano de gasóleo y además, hay 28 líneas electrificadas.