Pedro Sánchez manifestó al Rey este martes que está en condiciones de ser investido presidente, a pesar de que el PNV no le ha confirmado todavía su apoyo de manera oficial. Tranquilos, todo esto es un paripé que aprovechan los nacionalistas para ir engrosando la factura que tendrá que pagar a cambio de su apoyo.

Sea como fuere, Sánchez volvió a presionar al Rey para que no designe a Alberto Núñez Feijóo. “Todo el mundo sabe que sería una investidura fallida”, afirmó ante los medios. Le faltó decir que Felipe sería tonto si designase a Alberto. Pero entonces soltó una de sus sentencias favoritas: “Respeto y respaldo” la decisión que tome el Rey. ¡Sólo faltaba!

 

Efectivamente, Sánchez se ve presidente otra vez y presumió de que el PSOE puede hablar con todos los partidos, incluido Bildu, que tiene asesinos de ETA en sus filas, incluso como concejales, excepto con Vox, precisamente el único con el que habla el PP. Al parecer, ni Coalición Canaria ni UPN son partidos políticos para Sánchez que, sin embargo, bien que se apoyó en la pasada legislatura en el único diputado de Teruel Existe. Ese es Sánchez: si no estás conmigo, o estás contra mí -y contra la democracia- o simplemente no existes.

El presidente en funciones, que recibió a la Selección de fútbol femenina por la mañana, aprovechó el desagradable beso de Rubiales para asegurar que en España todavía queda mucho por hacer en favor de la igualdad. ¡Toma ya! Por cierto, tras sus disculpas ayer, Rubiales debería “seguir dando pasos hacia delante”, es decir, debería dimitir, según Sánchez.