Se llamaba Abel Lucio Dupuy y tenía 5 años. Su muerte hace un años conmocionó a todos los habitantes de la provincia de La Pampa. El niño murió a causa de fuertes golpes recibidos por objetos contundentes, mordeduras, quemaduras de cigarrillo, según dio a conocer la policía forense. Según el informe inicial de la autopsia, el pequeño falleció por "traumatismos varios" y "sufrió una hemorragia interna". Los indicios mostraron que recibió una paliza. Además, trascendió que presentaba lesiones anteriores. ​"Tenía mordeduras, quemaduras de cigarrillos, golpes con objetos contundentes, de todo. Nunca vi algo parecido", dijo una fuente judicial que tuvo acceso a la operación.

Por el violento fallecimiento del menor se detuvo a su madre, Magdalena Espósito Valenti, de 24 años, y su actual pareja, Abigail Páez, de 27 años de edad, como presuntas autoras de los hechos. La pareja de mujeres acudió con el niño en brazos a una de las comisarías cercanas a la propiedad, allí el pequeño fue visto por el personal policial desvanecido y con un cuadro de convulsiones. A pesar de los intentos por las fuerzas armadas de ser reanimado no pudieron ayudarlo y fue derivado con urgencia al Hospital Evita de la zona.

La imputación de la madre del pequeño es particularmente larga: llega a esta instancia acusada de “homicidio triplemente calificado por el vínculo (por ser ascendiente) y con ensañamiento alevosía; en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante

Según consta en la acusación de los fiscales, las mujeres habrían sometido al niño a diferentes tipos de castigos, palizas, amenazas y abusos. Tanto la versión de la supuesta agresión en el marco de un robo como la posible participación de terceras personas en el crimen fueron descartadas. Por otro lado, la pericia psicológica y psiquiátrica realizada a ambas concluyó que son personas imputables y comprenden la criminalidad de sus acciones y sus actos. El informe también determinó que las dos cuentan con ciertos rasgos de personalidad perversa.

Según infobae.com la imputación de la madre del pequeño es particularmente larga: llega a esta instancia acusada de “homicidio triplemente calificado por el vínculo (por ser ascendiente) y con ensañamiento alevosía; en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y formas concretas de realización, triplemente agravado por ser la guardadora al momento de los hechos, por ser cometido por dos personas y por existir convivencia con la víctima menor de 18 años, como delito continuado”. La querella, además, pidió sumar el agravante de “odio al género masculino”.

Mientras que la otra mujer fue acusada del mismo delito, pero con un agravante menos, ya que no era familiar de Lucio. En ambos casos, igualmente, la pena en expectativa es de prisión perpetua.

Cuando se produjeron los hechos la publicación Perfil.com apuntaba a que según las investigaciones, la madre y su novia lo mataron porque "interfería con la pareja” y era "varón".

Por su parte, el padre de Lucio, Christian Dupuy, afirmó que él había advertido la situación de su hijo. "Pero la Justicia nunca me escuchó, siempre favoreció a la madre por más abogados y mediaciones que realicé”, afirmó. ¿Les suena de algo? 

Cuando se produjeron los hechos la publicación Perfil.com apuntaba a que según las investigaciones, la madre y su novia lo mataron porque "interfería con la pareja” y era "varón"

Dupuy pedirá a la Justicia que condene con la pena de prisión perpetua a la madre de su hijo y a la pareja, las principales acusadas por el hecho. Está previsto que declaren más de 100 testigos y se estima que las audiencias se harán hasta el 22 de diciembre.

Según la publicación página12.com.ar, la reconstrucción de los fiscales indica que Lucio habría padecido durante meses todo tipo de castigos, incluidos duras penitencias, palizas, amenazas, presiones psicológicas y abusos. Además anticiparon que cuentan con "evidencias y pruebas suficientes para considerar a la madre y a su pareja autoras del hecho" y aseguraron que tienen "más de 50 testigos para sostener la acusación".