A 48 horas del 2-A, es decir, del ‘Día de la Liberación’, en el que, previsiblemente, Donald Trump va a anunciar la aplicación de aranceles recíprocos similares a las mismas tasas arancelarias que cada país aplica a Estados Unidos, las Bolsas caen con contundencia.
Rojo intenso con el que han cerrado este el lunes las asiáticas, y de mucho calibre. Tokyo, con una caída del 4%; el índice surcoreano, el Kospi, que perdía más de un 3%; Hang Seng (Hong Kong), que terminó la sesión del lunes 31 de marzo con descensos del 1,31%.
Caídas también en la apertura para Europa, que se mantienen, para todos los índices, y que rondan el 1%.
En el caso del Ibex 35 impulsadas por el signo negativo de Repsol, IAG y…cómo no, los bancos que se han apuntado al carro de los descensos. “Ya lo hicieron el pasado viernes debido al dato de inflación de España y Francia. En ambos casos ha supuesto menores precios que la del mes pasado, a la vez que un dato inferior a lo que se esperaba. Esto abre la puerta a mayores recortes de tipos por parte del BCE para frenar el impacto de los aranceles, lo que impacta negativamente al sector bancario. El sector depende fundamentalmente del margen de intereses, por lo que si caen los tipos les será más difícil reportar cifras de crecimiento”, explica Javier Cabrera, analista de mercados.
Hoy persisten las caídas, anticipando escenarios, más allá, y después del 2 de abril.
Vamos a echar un vistazo a las tres principales entidades españolas: Santander, BBVA, y CaixaBank. Por capitalización: 93.600 millones de euros, 72.156 millones, y 51.243, respectivamente.
El banco de Ana Botín se revaloriza en lo que va de año un 40%; en los últimos 12 meses, un 37% y…en las últimas jornadas, llegó a alcanzar los 100.000 millones de valor en Bolsa, concretamente el 25 de marzo, nivel que tocó también hace ya diez años.
El Santander se revaloriza en lo que va de año un 40%, en los últimos 12 meses, un 37%; el BBVA, un 33%, y en los últimos doce meses, cerca de un 14%; CaixaBank recupera desde enero un 37%, y en los últimos doce meses, cerca de un 56%
El mercado le aplaude, y empieza a reconocer su estrategia de impulso a las plataformas globales que lleva en marcha hace un par de años: los negocios de Banca Privada (Santander Private Banking, SPB), Gestión de Activos (Santander Asset Management, SAM) y Seguros (Santander Insurance)
Una revolución, la que impulsa Ana Botín que, tal y como hemos dicho en Hispanidad, no es exclusiva del Santander. Por ejemplo, el BBVA está en las mismas: por un lado, banca comercial, (por lo general en su zona de inicio, de raigambre); por otro, banca corporativa y de inversión incluso más que gestión de activos o banca personal o privada.
En eso está todo el sector, en general, porque, “es lo que da dinero”. “La banca comercial, es lo que es, en cuestión de márgenes”, señalan expertos consultados, “con una excepción, si podemos decirlo así, la de CaixaBank, banco doméstico, líder en clientes (los bancos no dejan de ser un sistema de pagos), en el que más de 6 millones de españoles tienen domiciliada la nómina”.
Además, en el caso del Santander, cuando en febrero publicó resultados y anunció recompras por 10.000 millones, el mercado lo interpretó como una señal de que, los beneficios van a seguir creciendo, y que eso, seguirá dando impulso al valor.
Decíamos en enero pasado que el gran reto de Ana Patricia Botín era llevar las acciones de la compañía al mismo nivel de septiembre de 2014, cuando llegó a la presidencia. Es decir, hasta los 7 euros. En ese momento, 29 de enero de este año, cotizaba en los 3,57 euros. Ahora lo hace en los 6,21, es decir, que va por muy buen camino.
Lo último, y por lo que sus títulos han sido penalizados en las últimas jornadas, es el anuncio del cierre de 95 sucursales en el Reino Unido (el 21% del total), lo que significa que 750 empleados podrían perder su puesto de trabajo.
Santander UK, que llegó a ser la primera filial, ocupa ahora la cuarta posición por beneficios, tras España, Brasil y México.
En concreto, y en 2024, el beneficio se incrementó en España un 58%; en el Reino Unido, descendió un 17% por menores volúmenes y más coste de los depósitos; en EE UU, subió el 20%; en Brasil, el 35,8%, y en México, el 7,2%.
Pero Botín no trabaja sólo en la ‘revolución’ de banca privada y de inversión, sino también en su apuesta decidida por ‘americanizar’ el banco.
"Tenemos mucho crecimiento por delante a nivel orgánico y nos vamos a centrar en eso", en movilizar capital para crecer en América. "Nuestra asignación de capital ha ido más hacia América. Somos un banco mayoritariamente americano más que europeo, aunque tengamos nuestra sede en Europa", señalaba en una entrevista concedida a Bloomberg.
No hay que olvidar que la mitad del beneficio cosechado en 2024, y que ascendió a 12.574 millones de euros, fue generado en el continente.
Y no hay que olvidar que su expansión en Estados Unidos y México, es a través de la firma Openbank, es decir, banca electrónica, sólo apta las nuevas generaciones ya nacidas digitales.
Y hablando de digitalización, qué podemos decir de otra entidad como el BBVA pues… “que ha consolidado su liderazgo en innovación tecnológica, captando a una generación más joven de clientes gracias a sus plataformas digitales avanzadas. Su exposición a mercados emergentes, como Turquía y América Latina, le ha dado ventajas, pero también lo expone a fluctuaciones geopolíticas muy preocupantes”, señala Antonio Castelo, analista de iBroker Global Markets.
En lo que llevamos de año, la entidad que preside Carlos Torres sube un 33%, en los últimos doce meses, cerca de un 14%.
El pasado viernes 28, cerró con caídas del 3%. Hoy cotiza en los 12,44 euros.
El problema del BBVA es su excesiva dependencia de México. En 2024, el 54,17% del beneficio del grupo fue mexicano y eso está muy bien, pero hasta cierto punto, porque depender tanto de un único mercado tiene sus riesgos. Si México estornuda, el BBVA se constipa.
Así que, hay preocupación por el impacto de los aranceles de Trump pero también por la tendencia de la economía mexicana, ya en 2024, que ha llevado a la OCDE a anticipar que el país caerá en una recesión del 1,3% en 2025, y del 0,6% en 2026.
La filial del BBVA en Turquía perdía, de un plumazo, cerca de 2.400 millones en Bolsa, en tres sesiones, por la crisis política que supuso la detención de Ekrem Imamoglu, el alcalde de Estambul
A México le sigue España que representa el 34% del beneficio (3.784 millones). A mucha distancia se sitúa Turquía con el 6% (611 millones).
En el caso de Turquía, a mediados de marzo, y en referencia a esa “fluctuaciones políticas” de las que hablaba Antonio Castelo, la filial del BBVA en el país perdía, de un plumazo, cerca de 2.400 millones en Bolsa, en tres sesiones, por la crisis política que supuso la detención de Ekrem Imamoglu, el alcalde de Estambul. La lira turca tocó mínimos tras desplomarse un 6%.
Además, el BBVA, está inmerso en el rompecabezas de la OPA sobre el Sabadell. Lo último: acaba de ajustar la oferta para incluir dividendos. Es decir, que el canje es de una acción de BBVA por 5,3456 de Sabadell más 0,70 euros en metálico.
Lo que está claro es que, a juicio de los expertos, del mercado, y por supuesto, del propio Sabadell, Carlos Torres no tendrá más remedio que mejorar la oferta y, además, hacerlo en efectivo, no mediante el canje de acciones.
Una mejora de entre el 5% y el 10%, si tenemos en cuenta que la cotización del Sabadell está más o menos un 5% por encima de la oferta.
Y para completar el trío de los tres principales bancos españoles, a los que el mercado observa con un optimismo moderado, sin perder de vista la situación geopolítica y económica, CaixaBank, con un enfoque de negocio centrado casi al cien por cien en España, “ha mejorado su eficiencia operativa tras la integración de Bankia, completada ha hecho ahora cuatro años. Sin embargo, su dependencia del mercado doméstico lo hace más vulnerable”, opina el analista de iBroker.
Ocupa el tercer puesto entre las entidades financieras que más se revalorizan este año. Lo hace un 37% por detrás del Santander (40%), y del Sabadell (42%). Sin embargo, en los últimos doce meses, recupera un 56%.
Precisamente su carácter de banco ‘doméstico’ ha supuesto que su aportación al PIB español haya aumentado.
Su Informe de Sostenibilidad e Impacto Socioeconómico 2024, destaca el crecimiento significativo de la aportación de CaixaBank al Producto Interior Bruto. En el ejercicio de 2024, la entidad bancaria incrementó su contribución en un 11,7%, alcanzando los 18.872 millones de euros, lo que representa el 1,18% del PIB español, dos puntos básicos más que el año anterior.
Una pregunta recurrente a la cúpula del banco, cada vez que los periodistas tenemos oportunidad, es, ¿para cuándo su aventura exterior, más allá de Portugal? Y la respuesta es la misma: no hay ningún plan de internacionalización o, al menos, no vamos a comprar bancos fuera.
CaixaBank aportó un 1,18% del PIB español en 2024, lo que supone 18.872 millones de euros, dos puntos más que el año anterior
Ahora bien, eso no significa que Caixabank no esté presente en otros países, además de en Portugal, donde compró, con algún que otro contratiempo, el BPI. El banco catalán se encuentra en más de 20 países, tanto con oficinas de representación como con sucursales internacionales. En Europa, por ejemplo, está en Londres, París, Fráncfort y Milán, además, claro está, de en Madrid.
Hablamos de un volumen de negocio, en estas cinco ‘sucursales’, por aproximadamente unos 20.000 millones de euros, gestionados con una estructura mínima de costes.
El pasado 23 de marzo se cumplieron cuatro años desde que la CNMC autorizaba la fusión por absorción de Bankia por CaixaBank. En ese momento, CaixaBank cotizaba en el rango de los 2,60 euros. Ahora sus acciones valen 7,15, lo que supone casi haber triplicado su valor en Bolsa. Tocó máximos de los últimos cinco años el pasado 19 de marzo en los 7,53 euros.
Así que, y para resumir, del Santander destaca “su diversificación geográfica y su tamaño que le dan una ventaja en resiliencia, pero su exposición a mercados volátiles genera cautela entre los analistas”; del BBVA prima su enfoque tecnológico que lo sitúa “como el favorito para inversores que buscan crecimiento a largo plazo, aunque su riesgo geopolítico es notable”, y de CaixaBank, “su dependencia del mercado español lo hace menos dinámico frente a sus competidores globales pero, eso sí, es menos vulnerable a las visicitudes del mercado".