
Criteria Caixa anda últimamente bastante entretenida, y no sólo por rumores y noticias relacionados con Naturgy (una participación que forma parte de su cartera estratégica). Y es que días después de estrenar las inversiones de su cartera de capital privado con la entrada en Europastry, lo hará también en Celsa, un movimiento con el que podría salvar a la siderúrgica catalana que pasó a manos de fondos extranjeros y que perdió la familia Rubiralta Rubió.
El holding inversor que preside Isidro Fainé y dirige Ángel Simón acomete así su segunda inversión dentro de la cartera de capital privado, que prevé alcanzar un valor de 4.000 millones de euros en 2030. La entrada en Celsa será bastante similar a la de Europastry, a través de una ampliación de capital, para hacerse con aproximadamente un 20%, con el objetivo de ayudar en la estrategia de reorganización financiera y en impulsar el plan industrial en curso de la siderúrgica catalana que preside Rafael Villaseca y tiene como CEO a JordiCazorla. Además, cabe destacar que esta compañía es la primera productora europea de acero circular de bajas emisiones.
Como saben, Celsa es otro ejemplo de empresa estratégica que pasó a manos de fondos extranjeros a precio de saldo... por culpa de la deuda. Así lo decidieron los tribunales y no lo impidió el Gobierno Sánchez (que además le había entregado un rescate a través de la SEPI de 550 millones en préstamos procedentes de los fondos europeos, pese a tener pérdidas), aunque este último exigió un socio industrial a los fondos que aún no había llegado. Ahora Criteria se posiciona como dicho socio, tras haber superado el proceso al que presentaron cinco candidatos por “la excelente valoración cuantitativa y cualitativa” de su oferta, como destaca en un comunicado, así como “el alineamiento estratégico”, la reputación, el prestigio y la experiencia.
A la ampliación de capital, también acudirán los accionistas actuales de Celsa: el banco alemán Deutsche Bank; los fondos estadounidenses SVP, Cross Ocean, Anchorage, Golden Tree y Sculptor (que ahora es propiedad del fondo Rithm Capital), el fondo británico Attestor y el gran grupo de banca de inversión y de valores estadounidense Goldman Sachs

A la ampliación de capital, también acudirán los accionistas actuales de Celsa: el banco alemán Deutsche Bank; los fondos estadounidenses SVP, Cross Ocean, Anchorage, Golden Tree y Sculptor (que ahora es propiedad del fondo Rithm Capital), el fondo británico Attestor y el enorme grupo de banca de inversión y de valores estadounidense Goldman Sachs. Todos esstos han actuado al estilo de Apollo, uno de los fondos más especulativos del mundo que fundó Leon Black -quien inventó el loan to own (préstamo con opción a compra)- y al que imitan otros muchos. Estos fondos compran deuda de una empresa para luego forzarla a renegociarla, siempre al alza, pero si la compañía no logra pagar dicha deuda, al final se quedan la empresa y en muchos casos la acaban troceando y vendiendo... Así se ha visto en Celsa, que tenía una deuda de más de 3.700 millones de euros en 2023, cifra que descendió a unos 2.300 millones, cuando los fondos la capitalizaron y ganaron el pulso judicial a los Rubiralta Rubió. El Gobierno Sánchez les permitió entrar en la siderúrgica... con la condición de que buscaran un socio industrial que tomara el 20% del capital... y ahora se conoce la entrada de Criteria. Además, los fondos también empezaron a trocear Celsa, por ejemplo, con la venta de las filiales de Reino Unido y Noruega por 625 millones... con el objetivo de contribuir a la reducción de la deuda, otro de los compromisos que los fondos tomaron, en concreto, con los tribunales.
Cabe recordar que la citada siderúrgica catalana fue fundada por los hermanos Francesc y Josep Maria Rubiralta Vilaseca en 1967, bajo el nombre de Compañía Española de Laminación S. A. en Castellbisbal (Barcelona); y también crearon la proveedora de material sanitario Izasa (hoy Werfen). Hasta 2006, las dos ramas familiares y ambas empresas estuvieron unidas, pero con al llegar la segunda generación surgieron las diferencias: así los hijos de Francesc (los cuatro hermanos Rubiralta Rubió -Francesc, Ignasi, Carola y Anna-) se quedaron con Celsa, entonces la joya de la corona de la familia; y los hijos de Josep Maria (los cuatro hermanos Rubiralta Giralt -Jordi, Josep Lluís, Xavier y Marc-) se hicieron cargo de Werfen y recibieron una compensación económica de la otra rama. Paradojas de la vida, la que era la joya de la corona acabó cayendo en desgracia, mientras Werfen se convirtió en un imperio farmacéutico. Ahora, en las próximas semanas, a través de una ampliación de capital, en Celsa entrará Criteria para salvarla.