Ebro Foods no ha recibido premio bursátil (su cotización tuvo un alza del 0,73%, frente a una del 0,80% que registró el Ibex el martes 25), tras publicar sus resultados de 2024. Y todo ello a pesar de haber logrado más ventas y récords de resultado bruto de explotación (ebitda) y beneficio neto… mientras la deuda ha subido ligeramente.

El líder mundial en arroz y segundo fabricante de pasta; que es dueño de SOS, Brillante, La Fallera y Garofalo, entre otras marcas; está satisfecho de haber superado con éxito los desafíos de la inflación en materias primas y logística. Sus ventas se han incrementado un 1,8%, a 3.140,5 millones de euros, gracias al buen comportamiento de sus marcas. De esta cifra, las de arroz han ascendido 2.454 millones (+0,4%) por la mejora de volúmenes en la mayoría de los mercados, reflejando que sigue resistiendo ante el auge de la marca blanca; y las de pasta han crecido un 6,1%, a 691,775 debido al buen comportamiento de los volúmenes, destacando la excelente marcha del negocio de pasta fresca y el afianzado liderazgo de Garofalo en el segmento premium.

Por su parte, el ebitda ha alcanzado el nivel récord de 413,12 millones, lo que supone un 6,7% más que el obtenido en 2023 y un 11,1% más respecto al de 2022. 326,18 millones (+4,9%) han correspondido al negocio del arroz y 104,5 millones (15,6%) al de pasta. Por geografías, Norteamérica aporta el 34,8% del ebitda; Asia el 4,8%; España el 3,1%; el resto de Europa el 56%; y otros 1,3%. El margen ebitda ha pasado del 12,6% al 13,2%, gracias a la mejora en ambos negocios y que el tipo de cambio no ha tenido casi efecto.

El beneficio neto de explotación (ebit) ha ascendido a 304,77 millones; y el resultado operativo ha subido un 12%, a 309,308 millones. El beneficio neto ha alcanzado el récord de 207,867 millones, tras subir un 11,2% respecto al de 2023.

Sin embargo, la deuda neta se ha incrementado un 4%, a 593,17 millones, principalmente por los pagos del dividendo (114 millones), las inversiones en capex (155,3 millones) y el aumento del capital circulante en 66,6 millones por la incertidumbre geopolítica y los desafíos logísticos (mayores costes de fletes por el cierre temporal del Canal de Suez y los problemas en el mar Rojo, entre otros). Eso sí, la deuda bancaria se ha reducido.

Ebro Foods ha tenido un buen año 2024, gracias a la diversificación geográfica, la recuperación de la rentabilidad de los negocios de pasta fresca y los nuevos lanzamientos en categorías de alto valor añadido. Asimismo, ha logrado superar no sólo la inflación en materias primas y logística; sino también desafíos logísticos y condiciones adversas, como el impacto de la DANA en Algemesí (Valencia) que provocó pérdidas de equipos industriales e inventarios por valor de 1,78 millones; y las demoras en la ejecución de inversiones, especialmente en EEUU, por la escasez de técnicos especializados.

Unos resultados que habrán gustado, lógicamente, a sus accionistas: el principal es la familia Hernández, dueña del 15,922% repartido a partes iguales (del 7,961%) entre las sociedades Hercalianz Investing Group y Grupo Tradifin; le siguen Corporación Financiera Alba, el vehículo de inversión de los March, con el 14,004%; Damm, con un 11,686%; y la SEPI con un 10,36%. Y tras estos figuran, algunos empresarios que fueron embotelladores de Coca-Cola: Empresas Comerciales e Industriales Valencianas S.L. (sociedad de los Gómez-Trenor), con un 7,827%; y José Ignacio Comenge Sánchez-Real, con un 5,2%.