Enrique Riquelme quiere crecer en bolsa, a pesar de cómo va la evolución de Cox Energy. Y es que esta compañía de la que es fundador y máximo accionista se ha depreciado un 19% desde su debut hace casi tres meses.

Recuerden que el pasado 3 de julio, Cox Energy se estrenó en el BME Growth (antiguo Mercado Alternativo Bursátil) de buena manera y presumiendo de ser la primera compañía en cotizar de forma simultánea en el mercado español y el mexicano: su cotización registró un alza del 25,6%. Sin embargo, ahora las cosas son bien distintas: el precio de la acción está en 1,75 euros, por lo que se ha depreciado un 19% desde su estreno en sólo unos pocos meses.

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Claro que el empresario alicantino parece que no se conforma y quiere elevar su apuesta en el parqué, pues pretende que también cotice Coxabengoa, compañía que ha surgido al unir los activos de Grupo Cox y Abengoa. Algo que ha sido posible no sólo porque el juez concursal eligiera a Cox para quedarse con la ingeniería andaluza por ofrecer una liquidez de 31,3 millones y el compromiso de los principales accionistas por importe de 50 millones (de los que aportó 20 millones y adelantó 2,5 millones de euros para el pago de las nóminas de febrero y los atrasos de meses anteriores), así como el compromiso de mantenimiento de la actividad de la unidad productiva y de 9.505 empleos. Por cierto, esta cifra se ha incrementado en 1.700 en los últimos meses, llegando a 11.200. Además, ha influido  el apoyo que ha conseguido Cox por parte de Banco Santander, Caixabank, Crédit Agricole, Bankinter, HSBC y BBVA (entidades que le han concedido una línea de avales por 150 millones de euros, que cuenta con el apoyo de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación -CESCE-).

Recientemente, Riquelme ha dado a conocer que Coxabengoa tendrá cinco unidades de negocio dedicadas a: energía, agua, infraestructuras, servicios e innovación (la cual incluye 255 patentes). Las pretensiones también son ambiciosas en cifras, pues aspira a que la nueva compañía dispare sus ingresos hasta los 3.000 millones de euros y su resultado bruto de explotación (ebitda) a 609 millones, frente a los 736 millones y 109 millones que prevé obtener este año respectivamente en cada una de estas magnitudes financieras de la cuenta de resultados. Además de mantener la sede de Abengoa en Sevilla y la de Cox en Madrid, quiere seguir invirtiendo y creando empleo en la Comunidad Valenciana.