
Iberdrola ha cerrado el ejercicio 2024 con un beneficio neto récord de 5.612 millones de euros, lo que supone un incremento del 17% respecto a los 4.803 millones obtenidos en 2023. La compañía eléctrica ha mantenido un sólido crecimiento del resultado bruto de explotación (ebitda), que se ha situado en 16.848 millones (+17%), gracias al impulso de sus redes reguladas y en renovables.
Sin embargo, este crecimiento no ha venido sin desafíos. La deuda neta ajustada ha aumentado un 8,2%, alcanzando los 51.700 millones, lo que supone 3.900 millones más que en 2023. Este incremento se debe, principalmente, a un elevado nivel de inversiones y adquisiciones, con 12.000 millones en inversión orgánica y 5.000 millones en la compra de activos en Reino Unido y EEUU. Este mayor endeudamiento no parece haberle gustado mucho al mercado: su cotización ha bajado un 1,18%, hasta los 13,80 euros. Recuerden que los resultados anuales de 2023 tampoco gustaron al mercado.
Sin embargo, a pesar del incremento de la deuda, la eléctrica ha logrado mantener una ratio de deuda neta sobre ebitda de 3,4 veces, ligeramente superior a las 3,3 veces de 2023. Esto indica un apalancamiento creciente en un contexto de mayor coste de financiación... en parte, por los mayores tipos de interés.
Ahora, analicemos la obsesión del presidente ejecutivo de Iberdrola, Ignacio S. Galán, por la expansión del conglomerado energético a través del desglose por países y negocios. El crecimiento de Iberdrola en 2024 no ha sido homogéneo en todas sus áreas de negocio ni en sus mercados clave:
- España sigue siendo el principal mercado en términos absolutos, con un ebitda de 4.617 millones (+8%), aunque la demanda ha sido débil y el peso del negocio nacional ha disminuido en el conjunto del grupo. Eso sí, aquí es muy verde: el 90% de su generación en Iberia ya es libre de emisiones.
- EEUU se ha convertido en un mercado estratégico clave, con un ebitda de 1.991 millones de dólares (+2,1%), gracias a mayores tarifas en Nueva York y un crecimiento en renovables.
- Reino Unido ha mostrado un fuerte crecimiento del 15,6%, alcanzando 1.239 millones de libras en ebitda, impulsado por el marco regulatorio ED2 y la creciente demanda eléctrica.
- Brasil también ha tenido un desempeño positivo, con un ebitda de 12.156 millones de reales brasileños (+23,2%), beneficiado por mayores tarifas en distribución y un ajuste regulatorio favorable en transporte.
- México e Hispanoamérica registraron un menor crecimiento, con un ebitda de 2.320 millones de dólares (-46%), afectado por la venta de activos térmicos y un ajuste en la valoración de ciertos activos hidroeléctricos.
A nivel sectorial, el negocio de redes eléctricas sigue siendo el pilar principal de Iberdrola, con un ebitda de 6.423 millones de euros (+7%). Por su parte, el segmento de producción de electricidad y clientes alcanzó los 10.486 millones (+22%), gracias al crecimiento en renovables y la venta de activos de generación térmica.
El gran talón de Aquiles de la eléctrica es su elevada deuda, que ha subido un 8,2%, hasta 51.700 millones, por las mayores inversiones orgánicas, las compras, un flujo de caja insuficiente para cubrir el capex (obligando a recurrir a financiación externa) y un mayor coste financiero por el impacto de la política monetaria
Finalmente, toca tratar el gran talón de Aquiles de la eléctrica: su elevadadeuda. Claro, la expansión internacional sale cara y se necesitan fondos. El endeudamiento ha aumentado un 8,2% en términos netos, alcanzando los 51.700 millones al cierre de 2024, frente a los 47.800 millones en 2023. Este crecimiento ha estado impulsado por los siguientes factores: (i) altas inversiones: 12.000 millones en inversión orgánica y 5.000 millones en adquisiciones de redes en Reino Unido y EEUU, (ii) un flujo de caja insuficiente para cubrir el capex, lo que ha obligado a recurrir a financiación externa; y (iii) un mayor coste financiero, que subió al 3,6% desde el 3,2% de 2023, reflejando el impacto de la política monetaria en la financiación del grupo.
El contraste entre la inversión extranjera y la nacional es llamativo. Mientras Iberdrola ha destinado más del 70% de su inversión a EEUU y Reino Unido, España ha visto reducido su peso en el plan de expansión del grupo. Esta decisión podría explicarse por la mayor estabilidad regulatoria en los mercados anglosajones frente a la incertidumbre normativa en España. En concreto, la distribución de la inversión total en 2024 muestra un claro sesgo hacia el extranjero: (i) EEUU: 1.380 millones (+37%), (ii) Reino Unido: 1.202 millones (+4%) y España: 1.414 millones (-7%). De hecho, más del 70% de la inversión total de Iberdrola en 2024 se ha destinado a EEUU y Reino Unido.
Y encima, Galán es un camaleón: el de la corbata verde suspira ahora por la energía nuclear
A pesar de esto, la eléctrica mantiene un colchón de liquidez superior a los 20.000 millones, lo que le permite cubrir 22 meses de necesidades financieras sin recurrir a nuevas emisiones. Este colchón financiero es fundamental para Iberdrola, ya que le permite mantener su programa de inversiones sin depender exclusivamente de la generación de caja operativa o de la emisión de nueva deuda a corto plazo.
Como conclusión, la eléctrica que dirige Galán ha cerrado 2024 con un sólido crecimiento en beneficio y ebitda, impulsado por su negocio de redes reguladas y renovables, con especial fuerza en EEUU y Reino Unido. Sin embargo, su deuda sigue aumentando, con un apalancamiento cada vez mayor que podría afectar su capacidad de crecimiento futuro.
Galán da un paso más, ahora manipula las preguntas de los analistas: es un propio de Iberdrola quien las resume y las adapta a conveniencia
La clave para 2025 será equilibrar la rentabilidad con la inversión, manteniendo el foco en mercados estratégicos mientras controla su carga financiera en un entorno de tipos de interés aún elevados.
En la conferencia con analistas, Galán se ha mostrado una vez más como un camaleón. El de la corbata verde suspira ahora por la energía nuclear. Recuerden que en el pasado Foro de Davos, el ingeniero salmantino defendió el mantenimiento de las nucleares y semanas después, el CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, pidió diálogo a Sara Aagesen sobre el cierre nuclear y el “agobio económico” de las centrales. Esto último cabreó a la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Este jueves, Galán ha defendido analizar “en profundidad” el impacto que podría tener el cierre nuclear planteado en España. Asimismo, ha estimado que esta energía es “absolutamente necesaria” para “mantener la estabilidad y para mantener las luces encendidas”. Y ojo, además de no convocar rueda de prensa con periodistas, ahora ha dado un paso más: ahora manipula las preguntas de los analistas, porque un propio de Iberdrola es quien las resume y las adapta a conveniencia.