Santiago Cano define a su padre, una de sus referencias en la vida, como “un trabajador incansable, un gran ahorrador y una persona muy conservadora”. Y fue la curiosidad de ver dónde invertía sus ahorros, “averiguar a qué se dedicaba la empresa de la que tenía unas pocas acciones…o saber qué producto era eso de “fondo garantizado”, lo que le llevó “de forma natural” a sumergirse en el mundo de los mercados financieros.

Ahora con 42 años, asesora el fondo Iberian Value F.I, “tarea que desempeño desde marzo de 2015, fecha de su lanzamiento”.

Define como su peor momento profesional el tener que “afrontar la decisión de abandonar mi puesto fijo en el “family office” donde llevaba casi una década trabajando”. Sintió que había llegado el momento de volar solo.

“En la mesilla de noche”, nos cuenta en esta entrevista, un libro que acaba de terminar La cuestión moral de los combustibles fósiles, de Alex Epstein. Un libro muy recomendable dada la situación actual, con el interés generalizado por aplicar una transición energética acelerada frente a la demonización de los combustibles fósiles, al que ha sustituido Margin of Safety de Seth Klarman”

 

-Edad (si no tiene inconveniente), lugar de nacimiento y de residencia

Tengo 42 años, y he nacido y resido en Valencia, aunque tengo un gran cariño a un pequeño pueblo de Cuenca, donde nacieron mis padres y disfruté de los mejores momentos de mi infancia y juventud.

-Trayectoria de Santiago Cano en dos párrafos por favor

Mi carrera profesional se inicia con una pequeña asesoría de inversiones propia, donde asesoraba y gestionaba el patrimonio de diversos grupos familiares. Esta manera de asesorar me permitió descubrir la dificultad de prestar un verdadero asesoramiento de calidad, a medida de lo que el cliente demanda en función de sus conocimientos financieros y su perfil de inversión. 

Posteriormente, fui analista y gestor de renta variable en una sociedad de inversión privada valenciana, durante casi una década. Esta experiencia me permitió profundizar en el conocimiento de las compañías que eran objeto de estudio y posterior inversión, y perfeccionar el método de análisis y valoración que empleaba a la hora de tomar las decisiones de inversión.

Actualmente soy asesor del fondo Iberian Value F.I, tarea que desempeño desde marzo de 2015, fecha de su lanzamiento.

Estamos incrementando el peso de compañías “buenas, bonitas” y ahora, “baratas" como Inditex

-De esta trayectoria, de su experiencia, ¿cuál es el momento qué destacaría, el mejor, el peor?

El peor momento de mi trayectoria profesional, fue sin duda, afrontar la decisión de abandonar mi puesto fijo en el “family office” donde llevaba casi una década trabajando. Dejar atrás a grandes compañeros y renunciar a la seguridad laboral que eso conllevaba, para tener que volver a empezar desde la casilla de salida para emprender mi propio camino.

Ése que te permite desarrollarte plenamente, pero en el que todo depende de uno mismo. Entendía que poseía la formación y experiencia en análisis y gestión que mi nueva meta laboral requería, pero tuve que aprender a desenvolverme en aspectos de reglamentos y cumplimientos normativos (esos a los que nadie le gusta tener que prestar atención).

-¿Siempre supo que se dedicaría a esto?

No, mi historia no fue un flechazo a primera vista. Más bien, ha sido una evolución natural a partir de las señales que me iban apareciendo por el camino. Aunque en mi edad escolar pensaba en ser ingeniero o arquitecto, la ayuda que prestaba a mi padre para llevar las cuentas de su pequeño negocio, hizo que me decantara por estudiar economía. Él siempre fue un trabajador incansable, un gran ahorrador y una persona muy conservadora.

Por eso, cuando veía dónde tenía invertidos sus ahorros, me despertaba la curiosidad averiguar a qué se dedicaba la empresa de la que tenía unas pocas acciones…o saber qué producto era eso de “fondo garantizado”. Por aquel entonces, cerca del año 2000, fue cuando oí hablar por primera vez de una tal Miquel y Costas.

Una vez avanzada en mi licenciatura de economía y conforme me iba familiarizando con los productos financieros que entraban en casa, comenzó a despertarse en mí la curiosidad por profundizar en el mundo de la inversión, si bien por aquel entonces, mi visión y las expectativas sobre cómo desarrollar el trabajo en este ámbito estaban muy lejos de lo que hago hoy en día.

En el caso de DIA, concedí en mi valoración demasiado peso a su capacidad histórica de generación de caja, y no consideré un peor escenario 

Tras finalizar la licenciatura, decidí profundizar en el conocimiento de los mercados de capitales realizando un máster bursátil en Valencia hacia 2002, y fue aquí, donde a través de compañeros con más experiencia, descubrí los libros de Warren Buffet, y éstos me llevaron a un incipiente equipo gestor de Bestinver, que promulgaban su filosofía en España, con unos resultados extraordinarios. Creo que tras finalizar este máster fue cuando tuve claro que quería dedicarme a invertir el capital de terceras personas, desde un punto de vista profesional, pero con un enfoque muy claro, la escuela de inversión en valor.

Tras todo este trayecto recorrido, me llama mucho la atención que mi yo de hace 20 años, jamás hubiera pensado que las herramientas para desarrollar su día a día en el mundo de la inversión, iban a ser dos de sus principales talón de Aquiles de su formación. La lectura, en este caso, incansable de memorias, informes y cuentas anuales de empresas, así como la contabilidad, para entender los entresijos que dicha información oculta.

-¿Por qué la estrategia de valor como forma de trabajar?

Considero que es la manera de invertir que más se adecúa a mi perfil inversor, con la que siento que puedo obtener mejores resultados dada mi psicología o forma de ser. Este tipo de inversión requiere características, que considero poseer de manera relativamente innata o adquirida con el tiempo: análisis concienzudo y crítico, paciencia para actuar y paciencia para que afloren los resultados, no dejarse llevar por las masas y ser capaz de actuar contra el sentimiento de mercado.

Desde un punto de vista empírico, que fue lo que me hizo decantarme por este tipo de estrategia en su momento, se podría decir que es de las pocas, si no la única, que presenta un grupo de inversores nada despreciables que a lo largo de la historia, han sido capaces de superar sistemáticamente al mercado.

Y además, las bases de su razonamiento, son mucho más lógicas y limitan mucho más el riesgo, que otras estrategias o modelos de inversión. Adquiere negocios que entiendas a un precio muy inferior a su valoración. El tiempo hará el resto. El verdadero problema aquí, es la fiabilidad de dicha valoración, que es la piedra angular del método. Por eso, hay que cuestionar y comprobar continuamente la misma, para evitar errores de valoración, y por tanto, caer en trampas de inversión.

No podemos salir y entrar en el mercado en función del estado de ánimo que nos transmiten los medios.

-¿Quién le inspiró y quién le inspira en este momento?

Mi padre, por su humildad, trabajo incansable y sencillez. Características que desde mi juventud han sido un ancla de la que no separarme cuando surgían dudas.

A nivel profesional, siempre he sentido debilidad por Francisco García Paramés, Álvaro Guzmán y Fernando Bernad (primer equipo gestor de Bestinver). Han sido desde la lejanía, mis padres de la inversión en valor. A partir de ellos, aprendí gran parte de lo que sé hoy. Siguiéndolos, escuchándolos, tratando de aplicar sus consejos.

Cada uno tiene su impronta particular, pero siguen siendo un referente importante a la hora de seguir aprendiendo y saber cómo actuar en momentos de dificultad. Además, considero que han sido responsables de que en los últimos años haya surgido una magnífica hornada de gestores nacionales seguidores de esta escuela, ya consolidados y logrando muy buenos retornos. De todos ellos, siempre puedes seguir aprendiendo cosas nuevas, replantearte planteamientos que creías inamovibles, depurar enfoques… Podría tratar de enumerarlos, pero seguro que me dejaría alguno y ninguno de ellos se merece dicho olvido.

-Cuando preparábamos la entrevista me comentaba que de niño era muy mal lector pero que, ahora, es su principal placer ¿Qué libro tiene en la mesilla de noche?

Acabo de terminar “La cuestión moral de los combustibles fósiles”, de Alex Epstein. Un libro muy recomendable dada la situación actual, con el interés generalizado por aplicar una transición energética acelerada frente a la demonización de los combustibles fósiles.

Y estoy empezando a volver a leer “Margin of Safety” de Seth Klarman. Considero muy interesante volver a leer al cabo de cierto tiempo, con más experiencia y bagaje profesional, determinados libros que son referentes en la industria. De este modo, eres capaz de apreciar nuevos matices que inicialmente no habías sabido apreciar, o que con la experiencia adquirida, te lleva a interpretarla de una manera diferente.  

-Usted ha creado su propia empresa de asesoramiento financiero ¿no es así?

Así es. Aunque sigo desempeñando la misma tarea que desde hace 7 años, desde el lanzamiento del fondo, a nivel societario he podido adaptarme a los nuevos requerimientos normativos en materia de asesoramiento de la CNMV, constituyendo Juno Capital EAF. A través de este vehículo, puedo continuar ofreciendo mis servicios de asesoramiento con la garantía de calidad, transparencia y supervisión por la CNMV, pero con el objetivo de siempre. Tratar de prestar un servicio de asesoramiento de inversión en renta variable ibérica, especializado y minucioso, con total independencia y un completo alineamiento de intereses con nuestros co-inversores.

La estrategia de Iberian Value trata de aplicar los principios más básicos de la escuela de inversión en valor

-Asesora el fondo Iberian Value, de bolsa española y portuguesa. ¿Cuál es la estrategia del fondo?

La estrategia de Iberian Value trata de aplicar los principios más básicos de la escuela de inversión en valor. Adquirir negocios que nos parecen atractivos por distintos motivos, pero que todo ellos tienen una característica en común, al cotizar muy por debajo de una valoración razonable de su negocio o del valor de los activos que posee si éstos son claramente identificables, lo que permite una valoración más fiable de la empresa en conjunto.

Nuestro objetivo no es invertir en bolsa. Si no aprovechar la posibilidad que nos brinda su cotización en los mercados de valores, para adquirir negocios y/o activos que coticen muy por debajo de su valoración. He aprendido a ser inversor a largo plazo, pero no tengo capacidad para ser empresario. Este enfoque me permite adquirir buenos negocios, con equipos directivos que sí saben gestionarlos, y acompañarles durante un tiempo prolongad, en el que considero que el mercado no refleja el verdadero valor de esta compañía.

Si además, estos negocios adquiridos son muy buenos, podemos ser co-inversores durante muchos años en éstos, siendo una gran oportunidad para ser inversores a muy largo plazo y beneficiarnos de los beneficios de la capitalización compuesta….a no ser que el mercado sobrevalore en exceso dicha compañía y nos veamos “forzados” a buscar alternativas más razonables de inversión. De hecho, hay varios ejemplos de compañías en las que invertimos en marzo de 2015, y desde entonces, siguen siendo alguna de nuestras principales inversiones.

-¿Por qué solo España y Portugal?

Una de las principales limitaciones a las que me enfrento es el tiempo. A pesar de poder extender la jornada laboral con facilidad dada la flexibilidad del trabajo de campo que realizo (puedes acceder a la información que desde cualquier dispositivo), la autoexigencia sobre la profundidad del conocimiento de las empresas objeto de inversión es tal, que resulta muy complicado ampliar el abanico de posibles inversiones en otros mercados de manera generalizada.

El precio, junto al horizonte de inversión, son las dos principales claves para obtener rentabilidades atractivas a largo plazo

Más allá del mercado ibérico, existen muchísimas empresas de calidad, bien gestionadas y de las que nos encantaría ser inversores, pero he de reconocer que para poder tomar esta decisión, he de conocer en profundidad su negocio y obtener una valoración fiable, tanto como la que obtengo en los negocios de los que actualmente somos accionistas. Y para eso, se requieren muchas semanas de estudio exclusivo de esa idea. Por ello, sí que aprovechamos el estudio sectorial de algunas compañías españolas que analizamos y valoramos, para detectar oportunidades de inversión en competidores europeos.

De hecho, el fondo está invertido en una compañía francesa y otra italiana, competidoras directas de compañías españolas que forman parte del fondo. Esto ha sido posible, ya que desde el principio, nos reservamos la posibilidad de invertir hasta un 15% de la cartera en compañías europeas fuera de Iberia.

No obstante, también hay datos empíricos que respaldan la decisión de centrarnos únicamente en compañías ibéricas. Hasta poco después del lanzamiento del fondo, cuando las políticas monetarias expansivas comenzaron a impulsar con más fuerza a las compañías de crecimiento que a las compañías value, los principales gestores independientes nacionales que siguen esta filosofía, registraban un historial de rentabilidad anual en sus fondos de renta variable ibérica, superior a sus fondos de renta variable europea y global.

Esto es un reflejo de la importancia del profundo conocimiento de una compañía, pues te permite actuar con decisión en los momentos de máxima incertidumbre, cuando posiblemente, el precio al que te ofrece el mercado adquirir dicho negocio, es más bajo.

El precio, junto al horizonte de inversión, son las dos principales claves para obtener rentabilidades atractivas a largo plazo. Y cuando mejor conozcas la compañía y cómo funciona su negocio, mayor flexibilidad y menores miedos tendrás a la hora de actuar en entornos de incertidumbre, porque tu valoración de dicho negocio es más fiable.

-¿Cuál es su rutina laboral respecto al fondo?…si es que se puede hablar de rutina

Casi todo mi tiempo está dedicado a la lectura y análisis de los resultados trimestrales, presentaciones corporativas, Cuentas Anuales e Informes de Gestión de las compañías que analizo. Tanto compañías en las que el fondo está invertido, como tantas otras que se encuentran a la espera de que su cotización alcance niveles atractivos para poder invertir.

El objetivo es conocer una empresa tan en profundidad como los principales directivos de cada firma

Con todo ello, trato de profundizar en el conocimiento y el funcionamiento del negocio en el que vamos a invertir, así como la dinámica del ciclo de capital y la evolución sectorial durante los últimos años. Aunque es imposible, porque no soy un empresario de cada uno de los negocios en los que invierte el fondo, el objetivo es conocerlo tan en profundidad como los principales directivos de cada firma. En ocasiones, éstos se han mostrado sorprendidos del grado de conocimiento que tenemos en la compañía.

Por último, trato de plasmar todo este conocimiento en un modelo de valoración para cada compañía, que me va a reportar múltiple información financiera con la que finalmente obtendré una valoración razonable del negocio.

Las principales variables que suelo emplear para realizar la valoración es conocer cuál es la capacidad histórica del negocio de generación de caja, cuáles son sus retornos sobre el capital empleado a lo largo de un ciclo completo, y cómo la ha valorado históricamente el mercado en función de las características del negocio en cada momento del ciclo. 

-¿Qué es lo que busca en las empresas que analiza?

Soy consciente que la limitación geográfica del fondo me impide invertir en negocios extraordinarios que cotizan en otros mercados. Y en ocasiones, quedar fuera del mercado cuando se materializan ciertas megatendencias cuya industria tiene poca presencia en nuestra geografía (como la tecnológica los últimos años).

Pero como decía anteriormente, intento aplicar los principios más básicos de la escuela de inversión en valor. Y uno de ellos, es invertir en tu círculo de competencia, y no salirte de él. Por ello, busco compañías ibéricas de la máxima calidad posible, con elevados retornos sobre el capital empleado.

Con ventajas competitivas sostenibles en el tiempo, que les permitan mantener esos elevados retornos sobre el capital durante muchos años. Que estén bien gestionadas, con equipos directivos coherentes y alineados con nuestros intereses como co-inversores (que sean también accionistas).

Que sean negocios entendibles, no excesivamente complejos, y que pueda conocer en profundidad. Y después de todo esto… esperar pacientemente a que el mercado nos lo ofrezca con un descuento mínimo del 30% sobre nuestra valoración de su negocio.

En el mundo de la inversión nunca hay puerto seguro

Mientras esto sucede, el fondo puede invertir en compañías que puede que adolezcan de alguna de estas características, pero que cotizan con un descuento muy superior a ese mínimo exigido del 30%. Somos conscientes de que lo bueno, bonito y barato en Iberia escasea (aunque ahora están comenzado a florecer más oportunidades), pero nunca nos han faltado alternativas para crear una cartera de compañías atractiva con un elevado potencial de revalorización. 

-Me acaban de decir, en este espacio de entrevistas que 2022 es un mal año para los inversores porque no hay puerto seguro. ¿Qué opina?

En el mundo de la inversión nunca hay “puerto seguro”. A corto plazo estamos sobreexpuestos a un gran ruido mediático: económico (inflación), político, actualmente medioambiental (transición energética), regulatorio… del que es difícil abstraerse. Siempre existirán riesgos que amenacen a las bolsas. En el análisis de inversiones es  tan importante conocer el valor intrínseco de una compañía, como tener un estricto autocontrol de emociones/impulsos para poder tomar las decisiones más adecuadas en cada momento.

Aunque es muy complicado, tengo sobre el escritorio el recordatorio de una de las grandes citas de Warren Buffet: “Hay que ser prudente cuando los demás sean avariciosos, y arriesgado cuando los demás sean temerosos”. Hay que ser coherente con los resultados obtenidos de los análisis y tomar decisiones sensatas.

Lo que pretendo decir, es que incluso en momentos como el actual, en el que todo lo que existe es incertidumbre, si actuamos en base a nuestro análisis concienzudo y pormenorizado, alcanzaremos nuestro objetivo de rentabilidad consistente a largo.

Santi 9

 

No podemos estar entrando y saliendo del mercado en función del estado de ánimo que nos transmiten los medios. El entorno actual no es menos arriesgado que otros pasados. Lo que es verdaderamente arriesgado, es tomar decisiones erróneas en los momentos menos oportunos.

-¿Dónde se encuentran ahora las oportunidades?

Como comentaba anteriormente, en España y Portugal contamos con grandes compañías, líderes europeos o incluso globales, en los negocios en los que operan. Muy bien gestionados, con equipos directivos de gran nivel. Son compañías “buenas y bonitas”, y que gracias a las turbulencias de los últimos meses, comienzan a estar “baratas”. El problema de esto, es que en este entorno, otras compañías “menos buenas y bonitas”, suelen estar mucho “más baratas”.

Las tres principales compañías en las que está invertido Iberian Value son Elecnor, Miquel y Costas y Técnicas Reunidas

Al final, el objetivo es conjugar ambos tipos de oportunidades, y construir una cartera de negocios que nos permita rentabilizar nuestro capital a tasas razonables. Actualmente, estamos incrementando el peso de esas compañías “buenas, bonitas” y ahora, “baratas”. No invertimos desde un punto de vista sectorial, sino que la cartera es el resultado del análisis y valoración individualizada de cada uno de los negocios que poseemos.

 -¿Qué es lo que más le preocupa, la inflación, la subida de tipos, el gas, la guerra….?

Creo que hemos de descontar lo “obvio” de la situación del mercado actual. Tras varios años con políticas monetarias expansivas y ultralaxas, suponer que todo ello iba a desencadenar una elevada inflación, era la principal hipótesis que manejamos. No sabíamos cuándo se iba a producir, cuál iba a ser el detonante ni cuál su magnitud.

Pero en episodios similares ocurridos en épocas pasadas, el final ha sido el mismo. Una inflación disparada, una fuerte pérdida de poder adquisitivo, y múltiples agentes económicos “caídos” por el camino (algo que todavía está por llegar), debido a una actitud imprudente de sobreendeudamiento considerando que los muy bajos tipos de interés habían llegado para quedarse. No obstante, no soy un experto macro ni intento predecir el mercado. Como ya he dicho, tengo el tiempo muy limitado para tratar de hacer lo mejor posible, aquello en lo que considero que puedo aportar valor en esta industria.

Me centro en estudiar compañías y mantenerme fiel a mis principios de inversión. A nivel macroeconómico, sólo puedo darte la opinión de un economista más. Pero eso sí, un economista cuyos principios se basan en la Escuela Austríaca.

Como bien indicas, los focos de incertidumbre son muchos e importantes. Son muchos los interrogantes. Por ese motivo, tiene más importancia que nunca, invertir en empresas cuya gestión recaiga en profesionales que han demostrado ser capaces de tomar las decisiones más adecuadas en momentos de gran incertidumbre.

Mi trabajo no finaliza una vez identificados estos activos/empresas, pues los mercados son entes cambiantes. Por ello reviso continuamente la cartera, intentando darle la importancia adecuada al impacto que estas distorsiones pueden tener sobre las cuentas de las compañías en cartera.

En ocasiones, estos temores, lejos de alejarnos de una inversión, dotan de un mayor atractivo a determinadas compañías. Aquellas que son capaces de mantener un estricto control de gastos, realizar mejoras operativas y mejorar sus márgenes en un entorno de fuerte aumento de los insumos.

No se trata de bajar o subir impuestos si no del estado del bienestar que te puedes permitir con el nivel de ingresos fiscales que tienes

-Le he leído y usted asegura que ha huido de las “compañías extraordinarias que estaban excesivamente valoradas en su momento” ¿Por qué? Y ponga algún ejemplo por favor.

Con el experimento monetario de los bancos centrales de los últimos años, llevaba tiempo alertando a nuestros co-inversores, de la importante inflación de activos que se estaba produciendo, tanto en bolsa como especialmente en renta fija, debido a la abundancia de dinero barato.

Este fenómeno, también afectó al mercado ibérico. Desde hace muchos trimestres, ya teníamos valorados negocios de gran calidad, o compañías muy bien gestionadas en negocios de calidad limitada, como Inditex, Viscofán, Grifols, Vidrala, Alantra o Coca Cola Europacific Partners, por poner algunos ejemplos.

Pero no cotizaban con descuento frente a nuestra valoración. Incluso en algunos casos, cotizaban con prima sobre ésta. Supimos mantenernos al margen y respetar uno de los principios básicos de nuestra estrategia. No invertir si no cotiza con un descuento significativo frente a nuestra valoración. Esto reduce significativamente el riesgo de pérdida permanente del capital cuando se producen correcciones en los mercados. En esos momentos, los activos tienden a valorarse de una manera más razonable en función de su capacidad de generación de resultados a largo plazo, que actúa como un ancla frente al nerviosismo de los inversores. 

Ahondando en un ejemplo, destacaría Inditex. Desde el lanzamiento del fondo, hace ya más de 7 años, manteníamos a la compañía en el radar por la elevada calidad de su negocio. Extraordinarios retornos sobre el capital empleado (ROCE 48%), elevados márgenes (pese a la caída en los últimos ejercicios), eficiente gestión del circulante y creciente remuneración al accionista. Pero no cotizaba con descuento suficiente frente a nuestra valoración.

El impacto del covid, la elevada inflación y la invasión de Ucrania, llevaron su cotización a niveles atractivos, dada su extraordinaria calidad. A pesar del ruido de mercado, la compañía mantiene unos sólidos fundamentales.

Sigue aprovechando las oportunidades de crecimiento y muestra un claro aumento de tráfico y ventas en tienda, lo que unido a un riguroso control de gastos operativos, al dinamismo del negocio y su elevada eficiencia,  ha permitido mejorar sus márgenes en un entorno muy complejo. Inditex es un claro ejemplo de compañía extraordinaria, de la que nos hemos mantenido mucho tiempo al margen, pero en la que con mucha paciencia, hemos podido adquirirla a precios que consideramos atractivos.

Que seamos uno de los países de la Unión Europea con mayor carga fiscal y mayor estructura del Estado, habla por sí solo

-Dígame cuáles son las tres mejores compañías por las que apuesta el fondo y por qué.

Intentaré ser conciso. Como muchas veces se dice, si no eres capaz de explicar la tesis de inversión de una compañía en tres frases, mejor busca otra alternativa de inversión. Las tres principales compañías en las que está invertido Iberian Value en la actualidad, son:

  1. Elecnor. Negocio de Infraestructuras con un elevado y recurrente retorno sobre el capital empleado, siendo uno de los líderes nacionales. Posee activos irreplicables cubiertos contra la inflación y tipos de interés (líneas de transmisión). Gestión del negocio conservadora, con crecimiento operativo continuado y muy eficiente asignación de capital.

 

  1. Miquel y Costas. Líder en rentabilidad en nicho de mercado de alto valor añadido. Su elevada y recurrente generación de caja le permite registrar un crecimiento orgánico continuado y una continua recompra y amortización de acciones (23% en 15 años).

 

  1. Técnicas Reunidas. A pesar de los reveses de los últimos años, negocio de elevada rentabilidad sobre capital empleado, en una industria con una infrainversión histórica. Extremadamente barata, a pesar de sus riesgos, en un entorno normalizado del negocio.

 

-¿Cuál es la compañía más opaca a la que se ha enfrentado?

Prefiero no dar nombres, porque puede malinterpretarse. Y ser “opaca” o dar poca información, no tiene por qué ser negativo según el contexto. Simplemente, hay que entender sus motivos y valorar si son razonables.

Hay que tener en cuenta que algunas compañías que tenemos en cartera son muy pequeñas, y entre sus principales objetivos no se encuentra el tener una relación fluida con sus inversores. Se dedican casi exclusivamente a operar lo mejor posible su negocio. Incluso alguna otra, considera que dar información excesiva al mercado, es concederle ventaja a sus competidores para saber cómo son tan eficientes en lo que hacen. Y nosotros, como propietarios del negocio, debemos respetar esta defensa del intangible de la empresa, ya que probablemente gracias a esa prudencia, sean capaces de ofrecernos un retorno sobre el capital empleado tan elevado y recurrente.

-¿Cuál ha sido la mayor metedura de pata a la hora de seleccionar una empresa?

Sin ningún tipo de duda, DIA. Concedí en mi valoración demasiado peso a su capacidad histórica de generación de caja, y no consideré un peor escenario al enfrentamiento entre el antiguo equipo directivo y el nuevo propietario. El fuerte deterioro del negocio, entre otras cosas e intereses, desencadenó en varias ampliaciones de capital.

Cuanta más renta se deje en el bolsillo de los ciudadanos, más capacidad tendrá para actuar el mercado de manera eficiente y libre

-Y su ojito derecho (compañía preferida) ¿cuál es?

Hablando de inversión, hay que considerar el momento actual en el que contestamos a esta pregunta, ya que el precio al que cotiza dicha compañía, marcará el retorno a lograr los próximos años. Aunque existen varias compañías que podría nombrar, considerando el precio y las bondades anteriormente descritas, me decantaría por Elecnor.

Cuando suelo contestar a esta cuestión, para tratar de ser honesto, tengo en mente que hipotéticamente, mi patrimonio financiero sólo puede estar invertido en una compañía durante los próximos 10 años, pues los mercados bursátiles van a dejar de existir. Elecnor es una compañía que cumple muchos de los requisitos que exigiría en esta situación.

Activos irreplicables cubiertos de la inflación y tipos de interés; posee un negocio de calidad y elevada generación de caja que le permite financiar el crecimiento futuro; gestión financiera prudente; sólido y recurrente crecimiento del negocio operativo y capacidad para aprovechar las oportunidades que surgen en los distintos negocios en los que está presente.

Estaría muy tranquilo invirtiendo los próximos 10 años con esta compañía. De hecho, llevamos más de 7 años invertidos en ella, siendo una de las principales posiciones.

Aunque el retorno ha sido moderado (+3,5% anual con dividendos), lo ha logrado en un entorno de mercado muy complejo (mercado ibérico con dividendos -1,2% anual), y lo que es más importante, no ha dejado de generar valor para sus accionistas, con cada uno de sus negocios generando más caja y con valoraciones superiores, reafirmado por operaciones corporativas realizadas dentro y fuera del Grupo.

-Me gustaría preguntarle por la actualidad fiscal. La primera ministra británica ha echado marcha atrás en la rebaja de impuestos y la libra ha subido. ¿Cómo califica lo sucedido?

Como he comentado, no soy experto macroeconómico. Considero que la medida aplicada, aunque estaba en la dirección correcta, posiblemente no lo era en la cuantía anunciada o tenía que haber ido acompañada de medidas adicionales complementarias, como reducción de gasto público superfluo. Los gobiernos siempre nos dicen que este concepto no existe, pero es donde suele radicar el gran fracaso de la gran mayoría de políticas fiscales y de gasto público de la mayoría de países. No ajustar el gasto público a la capacidad recurrente de ingresos públicos.

-Entonces, ¿qué hacemos? ¿bajamos o subimos impuestos?

Como acabo de decir, desde mi punto de vista, la respuesta correcta no es bajar o subir impuestos. Si no, qué estado del bienestar te puedes permitir con el nivel de ingresos fiscales que tienes. En ninguna familia o empresa (razonable), se plantea la posibilidad de endeudarte a 10 años para pagarte tu nivel de vida actual.

En el contexto actual hay que  invertir en empresas gestionadas por profesionales que han demostrado ser capaces de tomar las decisiones más adecuadas

Te endeudas para acometer proyectos de largo plazo que van a generar ingresos en un futuro o un gasto necesario que vas a usar durante ese período, y por tanto, vas a poder amortizarlo por su uso durante dicho período. Pero lo que no puedes hacer, es financiar con el dinero de otros (los ciudadanos), la irresponsabilidad de tu asignación de capital (del sector público), porque llega un momento en el que la vaca no puede dar más leche.

-Y aquí en España, menudo sudoku fiscal ¿no? (cómo diría aquel)

Me reitero en la respuesta anterior, siendo España una vez más, uno de los peores alumnos de la clase. Que seamos uno de los países de la Unión Europea con mayor carga fiscal y mayor estructura del Estado, habla por sí solo. Los impuestos no deben seguir la estela del gasto público del Estado. Debería ser al revés. Con una estructura eficiente del sector público (caso muy hipotético), que cubra las necesidades más acuciantes de aquellos que no tienen medios, qué nivel de impuestos mínimo puedo exigir a los ciudadanos.

Cuanta más renta deje en el bolsillo de los ciudadanos, más capacidad tendrá para actuar el mercado de manera eficiente y libre, impulsando aquellos proyectos que sean rentables, consumiendo aquellos productos que mejor satisfagan las necesidades de los consumidores (no limitados por su menguante capacidad financiera en el actual entorno confiscatorio), y por ende, generando trabajo y riqueza en la sociedad, generando un ciclo de retroalimentación.

-Por último, ¿por qué le gusta el futbol sala?

Siempre he sido una persona muy deportista, y para mí, era la alternativa más atractiva que ofrecían en el colegio después de las clases para tratar de llenar ese tiempo libre. Todo lo demás viene sólo. Ganas de mejorar en aquello que haces, esfuerzo por lograrlo, dedicación para tratar de progresar y destacar.

Por último, se produce una selección natural basada en las preferencias que cada uno tenemos durante nuestra juventud. Y la mía era el compromiso con mis compañeros y tratar de dar lo mejor de mí mismo cada año de competición. Progresar. Sólo puedo recordar con mucho cariño todas las experiencias vividas y la superación alcanzada año tras año. Sacar de ello el mejor de los aprendizajes, y tratar de aplicarlo actualmente en tu día a día.

Con dedicación y esfuerzo, puedes alcanzar cotas que hace unos años parecían inimaginables. Aunque todo es mejorable, ¿quién me iba a decir a mí hace 20 años, que iba a dedicarme profesionalmente a conocer e invertir en Miquel y Costas?