Mercedes-Benz ha frenado, tanto en la evolución bursátil como en los resultados anuales de 2024. Eso sí, mantiene su apuesta por el coche de combustión ante la debilidad de la demanda del eléctrico y por la planta que tiene en España y está situada en Vitoria.

Al grupo automovilístico alemán le va algo mejor que a su compatriota Volkswagen, que hace unos meses anunció miles de despidos y el cierre de tres plantas en Alemania (aunque al final, esto último acordó con los sindicatos no hacerlo). Eso sí, en bolsa tienen un comportamiento bastante similar: Mercedes-Benz acumula una depreciación del 16,7% en el último año, frente a la del 15,73% de Volkswagen; pero en lo que va de 2025 ambas acumulan subidas (del 12% y del 15,7%, respectivamente).

Claro que los últimos resultados de Mercedes-Benz no han recibido aplausos: el día de su publicación la cotización descendió un 2,5% y ya acumula una caída cercana al 4% en los últimos cinco días. Los ingresos han bajado un 4,5%, a 145.600 millones de euros, y en gran parte se debe a las menores ventas (-3%), a 1,98 millones de unidades, por las caídas de la demanda en China (-7%, que representa más del 30% del total) y en Alemania (-9%). Entre las ventas, las de 100% eléctricos se han desplomado un 23%, hasta 185.100; y las de electrificados -100% eléctricos e híbridos enchufables- han bajado un 9%, a 368.000.

Por su parte, el beneficio operativo (ebit) se ha hundido un 30,8%, a 13.599 millones. Y el beneficio neto lo ha hecho en un 28,5%, hasta 10.409 millones. Unos malos resultados a los que suma un descenso en flujo de caja libre del negocio industrial, que ha pasado de 11.300 millones a 9.200 millones. Eso sí, la liquidez neta se ha mantenido bastante, a pesar del desembolso de más de 10.000 millones en el pago de dividendos y en la recompra de acciones. Además, se propondrá a la Junta de Accionistas el reparto de un dividendo de 4,3 euros y recompraracciones por 5.000 millones, equivalentes a un máximo del 10% del capital, durante dos años.

Ante estos resultados, definidos como “sólidos en un entorno muy complicado”, según su CEO, Olla Kaellenius, el grupo alemán ha rebajado sus previsiones para este año y también planea recortar costes. En concreto, reducirá un 10% los costes de producción hasta 2027 ante la previsión de menores ventas y también colaborará con los proveedores para reducir los costes de los materiales. Y ojo, está a la espera de los aranceles del 25% de Donald Trump porque en EEUU importa cerca del 3% de sus ventas de automóviles, aunque tiene plantas de producción en el país.

A pesar de los resultados, Mercedes-Benz ha dado buenas noticias para su única planta española (situada en Vitoria), que tiene cerca de 5.000 empleados directos. Y es que ha decidido mantener en 2026 la producción de modelos de combustión en la fábrica vasca y no hacer sólo 100% eléctricas, ante la débil demanda. Por ello, en la misma línea de producción se harán tanto furgonetas eléctricas como las de motor de combustión, pues ambas comparten el 70% de sus piezas, además, la nueva plataforma permitirá máximas sinergias y economías de escala.