Félix Sanz Roldán está últimamente teniendo bastante exposición pública. Además, los partidos nacionalistas catalanes Junts y ERC han pedido que vuelva a ir al Congreso de los Diputados para comparecer en la comisión de investigación de los atentados yihadistas del 17-A en Barcelona y Cambrils, y aclarar los supuestos pagos del CNI al imán de Ripoll.

Este general de 80 años, que fue jefe el Estado Mayor de la Defensa (Jemad) entre 2004 y 2008, así como director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) entre 2009 y 2019, es asesor de Iberdrola (y bien pagado por ello) desde hace unos años, pero no ha perdido la ocasión de hablar de defensa en el evento ‘Wake Up, Spain!’. “Contar con más dinero viene muy bien, ahora tenemos que saber cómo gastarlo, porque en las cuestiones militares no se va a un supermercado”, ha subrayado. En su opinión, se debe “diseñar un concepto estratégico de qué queremos hacer, un instrumento y dotarle de lo que necesita para ser eficaz, y generar una industria que sea capaz de darte lo que necesitas”.

Sanz Roldán ha recordado que “durante mucho tiempo tuvimos el problema de constituir el ejércitoposible. Ahora podremos constituir el medio necesario para establecer nuestra propia geoestrategia”. “Necesitábamos a alguien que ha empujado (algo que parece una alusión a Donald Trump), pues tenemos muy buenas Fuerzas Armadas en Europa pero no están integradas y eso puede ser un instrumento eficaz”, ha referido el general. “¿Por qué el gran capitán fue el gran capitán? Porque supo usar en su beneficio el progreso, la tecnología. Queremos dotar a nuestros ejércitos de lo mejor, limitar el riesgo y obtener la victoria. Hay que decir las cosas como son”.

El general de 80 años subraya: “¿Por qué el gran capitán fue el gran capitán? Porque supo usar en su beneficio el progreso, la tecnología. Queremos dotar a nuestros ejércitos de lo mejor, limitar el riesgo y obtener la victoria. Hay que decir las cosas como son”

Respecto a quién será un gigante europeo, este militar cree que “el que haga mejor las cosas” y que “sería de locos no usar la tecnología que tienes a tu alcance”, sin perder de vista que “la ciberseguridad va a ser fundamental”, pues “el mundo va a mucha velocidad y tenemos que adaptarnos”. Además, ha subrayado que “no será en un solo espacio donde se produzca la guerra sino en todos ellos”.

No se puede perder de vista que Sanz Roldán no es un militar ni un personaje cualquiera, sino muy conocido como el espía del rey emérito (Juan Carlos I, que recientemente ha demandado a Miguel Ángel Revilla) y de la derecha (un detalle no menor es que su mujer es amiga de la madre de María González Pico, la que fuera jefa de gabinete de la pepera Soraya Sáenz de Santamaría)... Hace un mes, sorprendía al conceder una entrevista a Juan Luis Cebrián para The Objective, donde alabó el papel de Juan Carlos I en la Transición, y ahora ha participado en el evento ‘Wake Up, Spain!’ que organizan El Español, Invertia y Disruptores. Realizó una gran labor en el CNI (aunque cometió el fallo de fichar al cuñado de José Bono), pero ahora está mal visto tanto en La Zarzuela como en La Moncloa. Además, la que él mismo designó como su sucesora en el CNI, Paz Esteban, fue destituida por el Gobierno por el escándalo de Pegasus (la brecha de seguridad en los teléfonos de Pedro Sánchez y varios ministros, espiados por un agente extranjero, y las escuchas al independentismo catalán) y no contó con el apoyo de la ministra de Defensa, Margarita Robles, y se acabó designando a Esperanza Casteleiro como nueva directora del CNI.