Hace ya un año, Platinum Equity iniciaba los trámites para poner a la venta la empresa de servicios medioambientales Urbaser, la cual compró en 2021 a la asiática China Tianying (CNTY) por 3.500 millones de euros. Tres años antes fueron los chinos los que se hicieron con la compañía por 1.319 millones de euros, que por aquel entonces era propiedad de ACS, es decir, de Florentino Pérez

A diferencia del Presidente del Madrid, los chinos sí dieron el 'pelotazo'. Vendían Urbaser por 3.454 millones de euros -cuando lo compraron por unos 1.319 millones en 2016-, es decir, por más del doble. Y ahora Platinum parece que también va a hacer negocio, porque se espera que los gigantes gestores de fondos de inversión Blackstone y EQT se hagan con Urbaser por 5.500 millones de euros. 

Y es que Blackstone y EQT se han quedado como finalistas en la compra de la compañía. El consorcio formado por los fondos estadounidense y sueco debe realizar una due diligence confirmatoria de la operación, que excluye la filial en Argentina, según adelanta Expansión. En su día, Blackstone y EQT que descartaron competir entre sí por Urbaser y unieron sus candidaturas para la adquisición del 100% del activo. 

Platinum Equity es un fondo de inversión estadounidense que fundó Tom Gores en 1995 y que entre sus propiedades tiene una gran variedad. El equipo de baloncesto Detroit Pistons, el productor de vino italiano Fantine Group Vini, el fabricante de galletas francés Biscuit International, el contratista marítimo mundial Wave Group o el proveedor español de productos del mar Iberconsa son algunas de ellas. 

Los americanos confiaron, tras su salida de Indra, en Fernando Abril-Martorell para dirigir Urbaser, el cual ha llevado importantes operaciones bajo su mandato, como distintas desinversiones de filiales de la compañía, lo que sin duda ha afectado a la valoración final a la hora de fijar el precio de venta. El encargado de comprar una de esas filiales fue Carlos Slim. A través de FCC se hacía con Urbaser Reino Unido, por 464 millones de euros, incluyendo deuda y 'equity', donde cuenta con centros de reciclaje doméstico, compostaje, recuperación de materiales, valorización energética y disposición final.