El magistrado del Tribunal Supremo Ángel Hurtado -el instructor del caso García Ortiz- emitió ayer un auto en el que dice, literalmente, sobre el Fiscal General del Estado: "En el caso de la presente instrucción, es una evidencia que el investigado ha hecho desaparecer pruebas que podrían encontrarse en sus terminales móviles". O sea, un varapalo en toda regla a Álvaro García Ortiz, que se queda así al borde del juicio.

A la vez, también ayer, en el marco del caso Koldo -la supuesta trama de comisiones en contratos públicos de mascarillas en plena pandemia, en 2020-, declaró la empresaria Carmen Pano, quien  ratificó ante el juez instructor del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, que llevó 90.000 euros en bolsas a la sede del PSOE en la madrileña calle Ferraz, en octubre de 2020.

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