En Bridget Jones. Loca por él, la vida de nuestra heroína ha cambiado bastante. Tras enviudar hace cuatro años, cuando Mark murió durante una misión humanitaria en Sudán, se encuentra sin pareja, aunque tiene dos niños: Billy, de nueve años, y Mabel, de cuatro. Se siente sentimentalmente extraña, pero es feliz cuidando a sus hijos, tarea en la que le apoyan sus mejores amigos y, ¡atención!, su antiguo amante, Daniel Cleaver (Hugh Grant). No obstante, su círculo más próximo, incluso su ginecóloga, piensa que debe dar un giro a su vida. Los primeros opinan que necesita enamorarse. Para ello prueba con una App de citas, a través de la cual conoce a un soñador yogurín (Leo Woodall, de la serie “The White Lotus”). Mientras mantiene una extraña relación con el sensato profesor de Ciencias de su hijo (Chiwetel Ejiofor). 

Coincidiendo con San Valentín, regresa al cine la “payasa” de Bridget Jones, un personaje que tras convertirse en un fenómeno de ventas literario saltó al cine con el mismo éxito. Tanto es así, que, de nuevo, la autora de las novelas, Helen Fielding, es coguionista, y la dos veces oscarizada actriz Renée Zellweger vuelve a encarnar a la protagonista.

Dicen que será la última película de Bridget Jones, la verdad es que, tras la muerte de Mark Darcy, el novio y marido ideal, parecía que esta historia tenía poco que contar y ahí ha venido la sorpresa porque, sin ninguna duda, Bridget Jones. Loca por él es mejor que las dos películas anteriores, fundamentalmente porque le han añadido, asómbrense, un contenido más profundo al explorar con acierto en la dificultad de la pérdida de un padre, el crecer sin él y, el duelo lógico tras la muerte inesperada de un ser querido. No obstante, los incondicionales de Bridget Jones no se sentirán defraudados porque posee el humor habitual (en ocasiones bastante grosero pero que produce en algunos momentos carcajadas) y los diálogos plagados de referencias sexuales de Daniel Cleaver, interpretado por Hugh Grant. Éste como la protagonista, Renée Zellweger, vuelven a demostrar la vis cómica que poseen.

En la película funcionan muy bien, y están correctamente desarrollados en pantalla, los nuevos personajes que se incorporan, hablamos del actor yogurín Leo Woodall y del excelente actor Chiwetel Ejiofor. De nota de sobresaliente son las apariciones de Emma Thompson, que interpretan a la singular ginecóloga de Bridget, a la que recurre en cualquier situación de crisis sanitaria.
Además, esta comedia romántica cuenta con un plus que no tenían sus películas predecesoras: la emotividad en algunas secuencias en las que participan Bridget y sus hijos, encantadores ambos y bien elegidos. Y ahondando más plantea la esperanza y el consuelo, aunque no sea en ningún momento por motivos religiosos, de que la muerte no es el final de los seres humanos. 

Para: los forofos incondicionales de Bridget Jones.