- Director
José Ángel Bohollo - Intérpretes
Natalia Verbeke, Fernando Cayo y Carlos Fuentes - Nacionalidad
España
https://www.youtube.com/watch?v=bv28a2-EorM
Una pareja divorciada vive el peor día de sus vidas tras constatar la desaparición de su hija adolescente que, en teoría, asistía a un concierto de música.
Ingenioso thriller español, de estupendo ritmo narrativo, con un desarrollo que perfectamente pudiera ser teatral, puesto que todo se apoya en la palabra, en los diálogos de ese ex matrimonio. El director y guionista es José Ángel Bohollo, quien ha logrado fuerza y potencia para sumergir al espectador en una especie de montaña rusa donde no se sabe quién tiene razón porque en la relación actual, tras la ruptura de la pareja, impera la desconfianza, el engaño y la mentira, de ahí que se tiren los trastos (en el sentido psicológico). La casa donde habitaron cuando eran familia, con grandes ventanales que dejan ver lo que ocurre en el interior, es otro personaje más de la trama.
Resulta muy inteligente como están planteados temas tan actuales como la violencia doméstica, las denuncias por malos tratos psicológicos o la educación de los hijos. Lástima que la película, que tiene 80 primeros minutos fantásticos porque es capaz de llevar al espectador por donde quiere el guionista, cuente con un final rápido y fácil y políticamente correcto.
Natalia Verbeke y Fernando Cayo realizan una actuación estupenda, sin fisuras, encarnando a la pareja protagonista que, a pesar de sus desavenencias, consiguen provocar empatía en los espectadores que asisten impávidos a la tensión que pueden vivir unos padres cuando les dicen que su hija ha sido secuestrada.
Para: los que les guste el cine español con “miga”, aunque tenga un desenlace “progre”.