Sr. Director:
Es muy preocupante ver los abusos del señor Sánchez para con España y los españoles. Cada día suena una nueva noticia de “disparate” para con la democracia y el bienestar del pueblo. Pero ya son tantos que, recordarlos todos sería una labor ímproba o, ciertamente, una utopía.
Pero si ya se pronunciaba Jiménez Losantos hace cuarenta años, en su libro “Lo que queda de España” con un tono muy alarmante, los desperfectos que nos amenazaban, hoy se hubiera quedado corto en sus apreciaciones. Los abusos de poder del llamado presidente del gobierno, precisamente para mantenerse en el mando, son muy considerables y no pasan desapercibidos ni siquiera para sus acólitos. El relato de los mismos es una misión imposible por la cantidad de ellos.
Nadie duda de que el gobierno que encabeza Sánchez es terriblemente oneroso e inane. Pernicioso en grado sumo. Sólo se mantiene con farsas, mentiras y triquiñuelas. No le importa en absoluto destrozar España, con tal de que los peores le sostengan en el poder. Cualquier cosa que le pidan, aunque sea pisotear el País y acabar con todo, lo concederá por un día más en La Moncloa.
Para tener acceso a cualquier deriva contra la Constitución, nombró al presidente y otros componentes del Tribunal Constitucional. Él, su familia y muchos de los miembros de su partido, atrapados en presuntos y peligrosos casos de corrupción, algunos ya indultados pese a la gravedad de los mismos. El fiscal general del Estado presunto delincuente que él ampara. Pretende acabar con los Cuerpos de Seguridad para ceder estas funciones a herederos de terroristas, golpistas e independentistas. Monopoliza el control de las Instituciones del Estado que debían ser libres. Y, lamentablemente, la sociedad no percibe el peligro que todo esto representa para nuestro país, aunque el señor Sánchez no puede salir a la calle por el abucheo y las silbas del pueblo.