El español José Borrell, al parecer, no se ha enterado que ha sido sustituido, como ministro de Asuntos Exteriores de la UE, puesto ahora ocupado por Kaja Kallas, que por su nacionalidad estonia puede ser más sensible a la invasión rusa de Ucrania.
Europa se rasga las vestiduras porque Trump se ha puesto en contacto directo con Putin. El presidente norteamericano responde que la mayor parte del dinero, de la información satelital -lo más importante- y de las armas proceden de Estados Unidos cuando son ustedes, europeos, "los que están más en peligro... porque nosotros "tenemos un océano de por medio".
¿Y saben lo peor de todo? Que Donald tiene razón.
Europa tiene que aprender a defenderse por sí misma. Desde el final de la II Guerra Mundial, se ha dedicado a vivir cómoda, con un Estado del Bienestar de prestaciones crecientes, imposibles de financiar y sin invertir en defensa.
Insisto: la inversión más importante, en materia militar, no es en barcos, ni en aviones de combate, ni en vehículos blindados, ni en misiles. Lo más importante consiste en invertir en soldados, empezando por recuperar el servicio militar obligatorio.
En cualquier caso, a lo que no está dispuesto Trump es a seguir defendiendo a Europa: que se defienda ella solita. Y eso, para el continente que forjó el mundo actual, del que Estados Unidos tan sólo era una colonia ultramarina.
Por lo demás, el Papa Francisco, hoy hospitalizado, habló en su momento de abrir negociaciones de paz y el presidente Zelensky y los líderes europeos le trataron con indecible desprecio. Con Trump no se atreven.
Y no olviden que Europa no ha arriesgado mucho en Ucrania: sólo ha entregado armas. Lo ucranianos ponen los muertos. Si Europa defendiera a Ucrania de verdad, debería haber enviado tropas a combatir contra los rusos.
La Conferencia de Seguridad de Munich, al menos en su inauguración, ha mantenido ese pulso tonto entre Bruselas y Washington. Mire usted, Occidente debe permanecer unido pero cada uno debe arrimar el hombro. Eso sí, cuando desde la propia Europa le piden a a Pedro Sánchez que aumente el presupuesto en defensa responde, muy progresista él, que no está dispuesto a entrar en una 'deriva militarista'. Eso sí, Sánchez ha corrido a solidarizarse con el presidente ucraniano Zelensky frente a Donald Trump. Seguramente, el ucraniano se lo habrá agradecido mucho.