
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha recibido al comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, con quien ha tratado la situación de la guerra en Ucrania y los retos de seguridad que afectan a la Unión Europea, informa la nota de prensa de Moncloa.
"La industria de defensa no es una industria más. Su carácter tractor y su impulso a nuevas tecnologías contribuyen a modernizar los países, desde la educación hasta la generación de puestos de trabajo de calidad", ha dicho la ministra Robles, quien comparte con Kubilius la importancia de no sobrecargar a la industria con regulaciones excesivas.
Según Moncloa, "la perspectiva de una paz justa y duradera para Ucrania, así como el refuerzo de las capacidades disuasorias de los miembros de la UE son ahora mismo cuestiones centrales y que requieren, además de un análisis certero, el acuerdo de colaboración por parte de todos los socios europeos".
El problema, que no menciona Moncloa, es que el actual Gobierno socialista-comunista no dispone de los apoyos parlamentarios necesarios para sacar adelante un presupuesto que incluya el aumento del gasto en Defensa, por encima del 2%.
El 2% fue la cifra, de hecho, que el actual secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aseguró la semana pasada que el Gobierno español se había comprometido a cumplir este mismo verano. Sin embargo, esas declaraciones de Rutte no sentaron nada bien en Moncloa, y ante el enfado de sus socios comunistas, podemitas, anti-OTAN, etc., tuvo que salir a matizar rápidamente.
Y es que Sánchez está intentando convencer, y no lo consigue, a sus socios, para que eleven el presupuesto del 1,2 al 2% del PIB... en 2030.
Y eso, cuando Europa está pensando ya en el 3%, el 4% y hasta el 5% del PIB como gasto en defensa.
El Gobierno español, una vez más, haciendo el ridículo…