La vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero (Marisu para los amigos), dijo, en un mitin, el pasado fin de semana, refiriéndose a la sentencia que exculpa al exfutbolista Dani Alves de abusos sexuales a una mujer, literalmente esto: "Qué vergüenza que todavía se cuestione el testimonio de una víctima y se diga que la presunción de inocencia está por delante del testimonio de mujeres jóvenes, valientes, que deciden denunciar a los poderosos, a los grandes, a los famosos".

 

Ante estas palabras, que se cargan el principio de la presunción de inocencia -uno de los principios fundamentales en cualquier estado de derecho-, todas las asociaciones judiciales, incluidas las denominadas 'progresistas', salieron en tromba a criticar a Montero, con un comunicado conjunto en el que afirmaban: «Instamos a todos los representantes públicos a ejercer la máxima responsabilidad en sus manifestaciones, especialmente cuando se refieren a decisiones judiciales. Las críticas a resoluciones judiciales son legítimas, pero han de ser fundadas y contextualizadas ya que de otro modo pueden erosionar la confianza de la ciudadanía en las instituciones y pone en peligro el Estado de Derecho».

Este comunicado conjunto fue firmado conjuntamente por la Asociación Profesional de la Magistratura, la Asociación Judicial Francisco de Vitoria, Juezas y Jueces para la Democracia, Foro Judicial Independiente, la Asociación de Fiscales, la Unión Progresista de Fiscales y Asociación Profesional e Independiente de Fiscales.

Ante el revuelo causado, Montero luego quiso matizar su posición en un post en la red social X, pero ya era tarde, porque dijo lo que dijo: 

Tan esa así que, a día de hoy, martes, se siguen produciendo reacciones a la barbaridad de la vicepresidenta primera del Gobierno.

Por ejemplo, la de su compañera de partido en el PSOE, que ocupó el mismo puesto de vicepresidenta del Gobierno con Pedro Sánchez, Carmen Calvo: "Las sentencias se pueden comentar de la manera que uno lo considere oportuno pero la presunción de inocencia es un derecho fundamental". 

Por su parte, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha opinado hoy que las declaraciones de Montero "contra la presunción de inocencia" son "una exaltación de la ignorancia sobre cómo funciona la justicia", "inadmisibles en un Estado de Derecho" e "incompatibles con el ejercicio de una función pública". "Pero, sobre todo, es la hoja de ruta de un partido y de un Gobierno que necesita desacreditar a la Justicia porque está ahogado por presuntas conductas delictivas", ha afirmado, para añadir que la "aberración" que suponen esas palabras le ha "valido el reproche conjunto de todas las asociaciones de jueces y fiscales".