Por la vía rápida, que sepan que la primera petición de Carles Puigdemont, al que la Ley D'Hondt ha convertido en la llave para el gobierno de España y el desgobierno de Cataluña (sí, aún más) ha sido exigir a Sánchez, por conducto interpuesto, que le solucione su problema judicial y, atención su problema económico. Y es que la Corte de Waterloo conlleva muchos gastos y Puchi está a la cuarta pregunta. 

No se sabe si el arreglo jurídico es más difícil que el arreglo económico, pero ninguno tiene fácil solución. Además, en Junts ya hay quien empieza a estar harto del mando a distancia y podría traspasar a Barcelona el liderazgo en Junts. Después de todo, el expresidente de la Generalitat huyó a Bélgica en el maletero de un coche, otros, como Jordi Turull, Joaquim Forn, o Josep Rull, han pasado por la cárcel. 

En estas estamos, y en agosto, que ha detenido el país y ha detenido hasta las ansias de Pedro Sánchez por repetir como presidente del Gobierno. Bueno eso no, tanto no. Pero lo cierto es que nadie sabe qué es lo que va a ocurrir, aunque todos los partidos aseguran no tener prisa. Por ejemplo, Pedro Sánchez, quien, a pesar de no tener prisa, presiona al Rey Felipe VI para ser el primer nominado, no el segundo. O sea, que algo de prisa sí que tiene. Y con razón, el tiempo, otra mentira del PSOE, no juega a favor de Sánchez sino en contra.

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