Comenzamos nuestra crónica semanal sobre Hispanoamérica, la región compuesta por países hermanados en la Hispanidad (que tienen en común su fe cristiana, su cultura y su lengua) en El Salvador, a donde ha acudido una Delegación Vasca -compuesta por Gobierno Vasco, Parlamento Vasco y organizaciones vascas de derechos humanos y cooperación- del 25 al 30 de enero, para valorar cómo se protegen los derechos humanos en ese país.

Al término de la visita, esta delegación vasca ha manifestado, entre otras cosas, su preocupación por "el mantenimiento del régimen de excepción que inició el 27 de marzo de 2022 y ha contado, a la fecha de este comunicado, con 34 prórrogas. La excepcionalidad de esta medida, diseñada para perseguir a las pandillas, está siendo instrumentalizada para criminalizar a la sociedad civil organizada y supone un debilitamiento sistemático y continuado de la democracia y el Estado de derecho, y supone la suspensión de toda garantía constitucional". Así lo señala esta delegación vasca en un comunicado

Lo que llama la atención es la hipocresía de esta delegación vasca, pues el Gobierno vasco y el Parlamento vasco están concediendo el tercer grado a presos etarras, presos que asesinaron a personas. Y también les permiten homenajearles cuando salen de prisión. ¿No es eso vulnerar los derechos humanos? 

Además, estos miembros de la delegación vasca se ponen estupendos con Nayib Bukele. Pero, ¿han preguntado a la población salvadoreña, que esa sí que sufría la vulneración de los derechos humanos por parte de las maras criminales, qué opinan de o qué ha conseguido Bukele en su país?

Lo tienen fácil: arrasa en Iberoamérica con el mayor índice de aprobación presidencial, el 92%. 

Nuestro siguiente destino es Venezuela, donde los venezolanos vienen padeciendo una cruel dictadura socialista-comunista desde 1999, año en que llegó al poder Hugo Chávez, y hasta la actualidad, con su sucesor, Nicolás Maduro, que cometió un pucherazo electoral el pasado 28 de julio para perpetuarse en el poder, pese a haber perdido las elecciones, tal y como demostró la oposición en esta página web.

El nuevo Gobierno de EEUU lo tiene claro: Cuba, Venezuela y Nicaragua están gobernados por dictaduras comunistas que atropellan los derechos humanos de la gente. Así lo expresó su nuevo secretario de Estado, Marco Rubio:

Por su parte, la opositora venezolana María Corina Machado, en una entrevista en Fox, aseguraba que la nueva administración estadounidense tiene muy claro que el dictador chavista Nicolás Maduro es el "cabecilla" de la banda criminal delTren de Aragua, habiendo patrocinado a este grupo y también ha convertido a Venezuela "en el principal canal para el tráfico de la droga Colombiana", con todo el riesgo que conlleva para la propia seguridad de los EEUU.

En ese contexto, la Hermana Lety Pérez, de las Esclavas de Cristo Rey, valoró la situación que viven los religiosos venezolanos en un artículo publicado en Vatican News: “La vida consagrada en Venezuela sigue sembrando esperanza y sigue comprometida en la construcción de la paz, tratando de estar cerca de la vida de los pobres, comprendiéndolos, fortaleciendo sus organizaciones, haciendo presente a Jesús, defendiendo la vida a través de la educación, la asistencia sanitaria, centros de acogida para niños, jóvenes y ancianos”.

La Hna. Pérez asegura que ha podido constatar, “que nuestra vida religiosa en el país es frágil en número, en edad, en posición social, pero con un deseo inmenso de seguir apoyando a nuestro pueblo en medio de una realidad que no es fácil de resolver y manejar”.

“Somos la vida consagrada venezolana, con sus méritos y defectos, al servicio de la evangelización en sus diversas dimensiones, con compromiso, humanidad y profesionalidad, dando testimonio del amor de Dios a través del servicio a los más necesitados”, escribió.

Desde la visita de San Juan Pablo II a Venezuela, concluye la hermana Pérez, busca “ayudar a los demás a encontrarse consigo mismos, con Dios, con sus hermanos y hermanas, y juntos hacer posible un mundo más humano, más fraterno, justo y digno para todos a través del apostolado de la enseñanza, la propuesta de los Ejercicios Espirituales según el método de San Ignacio y el trabajo social y de evangelización”.