En Hispanidad ya les hablamos de Enoch Burke, un profesor de instituto en Irlanda, cristiano, que por haberse negado a usar pronombres trans, ha sido varias veces encarcelado. 

La escuela durante tiempo intentó obligarle a que él usara un "pronombre trans" para dirigirse a un estudiante en proceso de "transición de género". Le pedían dirigirse al alumno con el pronombre "they". Él se negó, alegando entre otras causas sus convicciones cristianas. El colegio entonces suspendió al profesor y le prohibió acudir al centro, aunque sin especificar ninguna causa concreta, que legalmente debe ser considerada grave. Como él insistía en ir a clase, el colegio consiguió que un juez emitiera una orden impidiéndole acudir al instituto. Y como él insistió en presentarse, el juez del condado de Westmeath Michael Quinn emitió una orden de arresto acusándole de desacato.

Fue suspendido en agosto de 2022 y su última detención fue en septiembre, ya acumula 400 días en la cárcel. 

Y ahora ha denunciado la congelación de su cuenta bancaria tras negarse a pagar 190.000 euros en impuestos y multas. El docente ha acumulado esta sanción al negarse a acatar una orden judicial que le prohibía ingresar en la escuela tras su despido, acumulando una penalización diaria de 700 euros. Además, un juez del Tribunal Superior ha considerado embargar los bienes del profesor para obligarlo a pagar la multa.

Este caso es un nuevo ejemplo de que vivimos, en 2024, en la era de la blasfemia contra el Espíritu Santo: asegurar que el mal es bien y el bien es mal. Es la inversión de valores más grave y más grande de toda la historia. En el caso de la ideología trans ya no es que tenga derecho a ser trans y tienes que respetarme por ello, sino que si no entras a jugar con mis reglas, por ejemplo, aceptando que siendo hombre he decidido ser mujer, y tienes que referirte como tal a mi, irás a la cárcel y perderás tus ahorros y propiedades.  

En Irlanda ha pasado como en España, tenemos dos sociedades esquizofrénicas... por haber traicionado sus raíces cristianas, ahora han caído en la blasfemia contra el Espíritu Santo.