Mientras el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, apelaba a hay que acoger menas como hicimos con los niños de Ucrania porque "lo único que los diferencia es el color de la piel", en distintas comunidades, españoles se concentran contra centros de acogida para esos menores. Por ejemplo, en Salamanca, donde la Plataforma Vecinal Puente Ladrillo organizaba una protesta bajo el eslogan «Por un barrio seguro con servicios de calidad». Los vecinos se unieron para oponerse a la apertura de un nuevo centro de acogida para inmigrantes en su comunidad, que sustituirá a una antigua residencia de ancianos y alojará a 448 inmigrantes ilegales, como mínimo. 

Eso sí, a tan solo 50 metros de distancia, en la Plaza de los Bandos, se reunió un grupo de aproximadamente treinta personas de extrema izquierda bajo el lema «Contra el racismo, unidad de clase». Esta convocatoria, organizada por la Coordinadora Juvenil Socialista Salamanca, no tuvo una gran respuesta entre los residentes de Puente Ladrillo, ya que la mayoría de los asistentes no eran del barrio, tal como recoge invadidos.com

Y, en el distrito barcelonés de Sarriá, vecinos de la zona se concentraban a favor del cierre del centro de primera acogida, ubicado en la calle Císter.

Cerca de este centro hay varios centros educativos. Y algunos de estos chicos más conflictivos, fundamentalmente menas, han molestado a alumnos y también han insultado amenazado a vecinos. Por este motivo, piden al Ayuntamiento de Barcelona que se cambien los usos de este equipamiento o que, como mínimo, se vuelva al uso inicial de las instalaciones, que estaba pensado para acoger a mujeres sin techo.