El debate abierto sobre las llamadas “terapias de conversión” y la postura de la Iglesia, está abierto y, sin haber llegado a un choque frontal, quizá por aquello de la diplomacia vaticana, afilan sus argumentos. Las políticas de género desde la libertad impuesta y la Iglesia desde la libertad de elección.

Las políticas de género defienden la libertad de opción solo si esta sigue su dirección. En este sentido, pueden calificarse como políticas de imposición deliberada, pues no admiten opiniones contrarias ni permiten la posibilidad de que una persona atraída por su mismo sexo decida, libremente, retornar a la heterosexualidad. Esto ha llevado a que en varios países -entre ellos España-, se legisle y penalice cualquier intento de reconducción en este sentido, situando a los psiquiatras en una posición jurídica comprometida.

El sacerdote y sociólogo Paul Sullins, profesor emérito en la Universidad Católica de América, ha criticado la metodología de los estudios que buscan prohibir las terapias de reconversión. En su artículo de 2022, El intento de cambiar la orientación sexual no incrementa el suicidio, cuestionó la investigación de Blosnich et al., utilizada como base para estas prohibiciones. Sullins señala que dichos estudios no distinguen entre tendencias suicidas previas y posteriores a la terapia, lo que invalida sus conclusiones. Joan Frawley Desmond, en National Catholic Register, destacó el sesgo en la selección de participantes en estudios LGBT, lo que impide una evaluación objetiva de los efectos de estas terapias.

Sullins también advierte sobre la monocultura académica, que impide la publicación de investigaciones que no se ajusten a la ideología dominante, como sucede con casos como el que estamos tratando, el cambio climático o las políticas neomaltusianas. No obstante, hay signos de esperanza, especialmente en países donde están restringiendo los tratamientos transgénero para menores e, inspirado por el cardenal Newman, sostiene que la ciencia debe buscar la verdad, incluso si con ello se desafía el pensamiento establecido.

Por otra parte, José María Simón Castellví, presidente emérito de la Federación Internacional de Asociaciones de Médicos Católicos (FIAMC), sostiene que “psiquiatras y psicólogos pueden y deben ayudar a las personas que les consultan”. Según Castellví, considera que, junto con la ayuda profesional de un psiquiatra, un buen director espiritual puede desempeñar un papel clave en la recuperación, ya que aporta una visión moral y un fortalecimiento personal basado en la virtud y el sentido trascendente de la vida.

También Castellví, como hace Sullins, denuncia la censura que existe en Occidente sobre la atracción por el mismo sexo, donde cualquier argumento contrario al pensamiento dominante es cancelado. Y recuerda que la atracción homosexual tiene tanto bases genéticas como ambientales y que por eso es fundamental diferenciar entre sentir y consentir.

La Conferencia Episcopal Española ha abordado recientemente la cuestión de las llamadas terapias de conversión en una reunión entre su presidente, Mons. Luis Argüello, y la ministra de Igualdad, Ana Redondo.

Según la nota oficial, Argüello afirmó que este término es “impreciso, amplio y no científico” y dejó claro que la Iglesia no las apoya ni forman parte de su acción pastoral. También subrayó que no debe considerarse “terapia de conversión” cualquier enfoque que no sea una “terapia afirmativa”, es decir, aquellas que solo refuerzan la identidad LGTB. Aprovechó la ocasión y explicó que el proyecto “Transformados” no es una terapia, sino una invitación a la conversión a Cristo y a la vida propuesta por el Evangelio, abierta a todas las personas.

El debate sobre la comunión a personas homosexuales también estuvo presente en la reunión. Esto surge tras la negativa de un sacerdote a administrar la comunión a un alcalde abiertamente homosexual. La ministra Redondo sugirió que negar el acceso a la comunión sería inconstitucional, planteando la posibilidad de que el Tribunal Constitucional se pronuncie. Mons. Argüello aclaró que la Iglesia no discrimina, ya que el único requisito para comulgar es estar en gracia de Dios, sin distinción de orientación sexual. La actitud de la ministra refleja un intento de cesaropapismo, en el que el poder político pretende legislar sobre cuestiones de fe y conciencia, algo inusual en las democracias liberales. El Observatorio para la libertad religiosa y de conciencia ha puesto en marcha una campaña que pretende frenar este impulso y conocer sus actividades ayudará desde la sociedad civil a que no se nos arrebaten nuestros derechos a nuestras creencias constitucionales y los católicos no seamos vilipendiados.

Aunque Argüello y Redondo coincidieron en la importancia de los principios de libertad, igualdad y no discriminación, la Iglesia exige respeto a sus normas, que no son obligatorias ni siquiera para los católicos. Es incomprensible que desde fuera se pretenda imponer criterios ajenos. Una de las consecuencias de esta malinterpretación interesada de los políticos, es que el PSOE y sus socios han dado un paso más para multar a siete diócesis españolas por las llamadas “terapias de conversión” y van a registrar en el Congreso la Proposición de Ley Orgánica para “criminalizar las terapias de conversión”.

La reunión, de una hora de duración, se desarrolló en un ambiente cordial. Posteriormente, la Conferencia Episcopal difundió un vídeo donde Argüello resumía los principales puntos del encuentro.

Homosexualidad, experiencia religiosa y acompañamiento espiritual (CCS), de Javier De la Torre Díaz y Luis Manuel Pernas Goy. En primer lugar, va para los que tienen inquietudes sobre su orientación sexual, especialmente para aquellos que enfrentan dificultades para aceptarse y reconciliar su identidad con su fe. En segundo lugar, va dirigido a educadores y agentes de pastoral que ya trabajan o desean iniciarse en el acompañamiento de jóvenes homosexuales y buscan una orientación equilibrada y bien fundamentada.

Yo fui gay (Libros Libres), de Luca di Tolve. Se trata del testimonio del ex Míster Gay Italia, quien vivió una vida de fama, desenfreno y VIH. Marcado por una infancia difícil y una profunda crisis personal, decidió emprender un camino de conversión. Su transformación culminó en Medjugorje, donde encontró sanación, reencontró su identidad y abrazó una nueva vida en la fe.

Homosexualidad y matrimonio: estudio sobre la jurisprudencia y la doctrina canónica (Univ. Comillas), de Carmen Peña García. Esta obra analiza la validez o nulidad de los matrimonios contraídos por homosexuales desde el Derecho Canónico, considerando aportes de ciencias experimentales, psiquiatría y sociología. A través del estudio de sentencias eclesiásticas, examina la evolución jurisprudencial desde el Concilio Vaticano II y las posibles vías para plantear nulidades. Dirigida a expertos en Derecho Canónico y tribunales eclesiásticos, ofrece una reflexión profunda sobre esta cuestión actual.