Romper con los patrones "tóxicos" y machistas, contar aquello que pensaban que debían callar o conectar con la "vulnerabilidad" o con su propia "esencia". Todo esto aprenden los alumnos de este encuentro, pionero en España, donde ellos pueden ser quienes de verdad quieren ser, al margen de lo que digan de su género. Así, descubren, por ejemplo, que los hombres sí lloran.

Con un poco de suerte, en la próxima edición lo mismo pueden contar con una profesora de lujo: Ada Colau, que les enseñará a ser más sensibles.